La crisis se mexicanizó
Francisco Suárez Dávila
El Universal

Jueves 06 de noviembre de 2008



Habiendo vivido y sufrido profesionalmente varias crisis (1976, 1982, 1987 y 1994), he pensado en algunas lecciones y opciones de cambio para la de 2008.

1. Presentar la situación que enfrenta el país con realismo. ¡No es un “catarrito”!

2. La crisis global ya afecta a México con creciente intensidad y su acción se mantendrá hasta 2010. El crecimiento para 2009 será menor a 1%; habrá desempleo; regreso de migrantes; en finanzas públicas, el pilar del precio del petróleo se cae a 50 dólares; se reducirá la recaudación fiscal. Menos remesas, las empresas se enfrentarán a bajas de demanda y tendrán dificultad para acceder a créditos o renovarlos. Tenemos nuestra propia burbuja hipotecaria; algunos deudores no podrán pagar los créditos. Espejo “a la mexicana” del mundo.

3. Cambio mundial de paradigma económico. Puede regalarse a Friedman y Greenspan y releer a Keynes y clásicos sobre las crisis como Kindleberger y Minsky. Renovación intelectual. Las últimas recetas liberales no funcionaron.

4. Preparar un gabinete de unidad nacional, lo mejor del país.

5. Se necesitará un programa integral consultado con la sociedad y un acuerdo nacional amplio, verdadero.

6. La nueva mezcla de políticas debe incluir una sana dosis de nacionalismo, de intervención del Estado y una política social eficaz, incluyendo un programa de empleo real.

7. Momento de considerar ideas trascendentes, no “pildoritas” clientelares: un seguro de desempleo temporal, vinculado con programas de capacitación, acotado para el sector formal.

8. Momento para que las autoridades actúen con decisión ante la banca extranjera. Debemos mexicanizar el uso del ahorro de los mexicanos. Exigir que los recursos no se transfieran a matrices. Complementar la política contracíclica pública orientando el crédito hacia industria, pymes, agricultura, vivienda. Los bancos extranjeros deben cotizar en Bolsa.

9. Momento de reindustrializar a México. Armar programas para favorecer empresas mexicanas con proyectos de infraestructura y energía. La banca de desarrollo “resucitada” debe apoyar este esfuerzo.

10. La crisis es siempre una oportunidad. Roosevelt y Cárdenas enfrentaron la Gran Depresión, pero hicieron cambios institucionales y políticas de largo plazo que dieron a su país ¡un nuevo rumbo de bienestar social!

Ex subsecretario de Hacienda



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