![]() |
| Acuerdo petrolero |
|
José Fernández Santillán
El Universal Viernes 24 de octubre de 2008 |
|
|
|
Visto a la distancia, parecía imposible que, después de la presentación de la iniciativa del gobierno federal en materia petrolera, la cual incluía veladamente el intento de privatización de Pemex, se pudiese alcanzar un acuerdo satisfactorio para todas las partes. Sin embargo, la conciliación de posiciones se hizo posible. Como ha dicho el senador perredista Carlos Navarrete, ese logro es motivo de celebración para las fuerzas políticas involucradas. Viene a la memoria aquella toma de tribuna tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores para bloquear el intento de pasar en fast track la propuesta calderonista. De igual manera, regresa a la mente la consulta llevada a cabo en la sede del Senado en la que desfilaron decenas de especialistas para brindar, en conjunto, una imagen bastante lograda de la problemática que enfrenta la industria energética nacional. Allí mismo se externaron posiciones extremadamente contradictorias acerca de lo que debería hacerse respecto del futuro del petróleo mexicano al grado de que parecía difícil cualquier intento de acercamiento. Sin embargo, por encima de los malos augurios, el arte de la política prevaleció. Lo más importante es que la política democrática, es decir, la política horizontal, se está asentando entre nosotros y está desplazando a la política autoritaria, o sea, a la política vertical. No es casualidad que el lugar donde se estén decidiendo los grandes eventos sea la casona de Xicoténcatl o el Palacio Legislativo de San Lázaro y no ya, como había sido la tradición, en Los Pinos. El Poder Legislativo está asumiendo su papel como órgano de Estado; real contrapeso que apuntala el equilibro de poderes tal como lo marca la doctrina constitucionalista. Es lógico por ello mismo, que, tanto de la derecha como de la izquierda, haya quien no esté satisfecho. De una parte, habrá tecnócratas que digan que esto fue una claudicación para la doctrina del libre mercado; de otra parte, está en marcha la resistencia civil encabezada por Andrés Manuel López Obrador quien, por lo que se ve, no quedó a gusto con el resultado democráticamente alcanzado. Lo bueno es que a unos y otros se les quitaron argumentos justificadores de su actitud. jfsantillan@itesm.mx Académico del Teconológico de Monterrey (CCM)
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |