México en la gran crisis de 2008
Francisco Suárez Dávila
El Universal

Jueves 09 de octubre de 2008



Dice el dicho: “El que no está confundido no está bien informado”. El comportamiento de los mercados financieros desafía la razón. Para ordenar mi confusión, extraigo 10 reflexiones:

1. El mundo global enfrenta la mayor crisis financiera desde 1929.

2. El sistema ya cambió. Se acabó la gran banca de inversión. La banca comercial, con base en depósitos, vuelve a ser el baluarte del sistema. La supervisión y regulación bancaria (o su ausencia) fracasaron y se reformarán.

3. El cáncer financiero ya se extendió a la economía real. EU, Europa y Japón están en recesión, y China e India se contraen. La recesión será larga y severa.

4. Réquiem para el neoliberalismo dogmático. Los paradigmas de política económica se transformarán dando al Estado un papel más activo, pero no es el fin del capitalismo.

5. El mundo al revés. Los países emergentes, chinos y árabes rescatan grandes bancos soberbios. Los gobiernos liberales ahora frenan la inversión extranjera y “nacionalizan” gigantes financieras. No practican lo que predican.

6. El programa de rescate financiero de EU, su Fobaproa, es sólo un paliativo difícil de operar que no resuelve los problemas de fondo.

7. La economía mexicana no está blindada. Se sigue la política del avestruz. Los efectos de la crisis serán más graves que un menor crecimiento del PIB y de las exportaciones. El paquete económico 2009 se modifica, después de un mes. El tipo de cambio y la BMV. ¡Uff!

8. Grandes riesgos y vulnerabilidades. El petróleo a la baja, expulsión de migrantes mexicanos, reducción de remesas. El cierre del crédito internacional afectará a las grandes empresas nacionales y transnacionales en México. Los grandes bancos comerciales están sólidos, por el momento. Los riesgos están en la periferia del sistema financiero.

9. La mentalidad y los instrumentos de política económica están orientados a la estabilidad, no a enfrentar una recesión. Hay instituciones destruidas. Las finanzas públicas equilibradas no son contracíclicas. La inversión en infraestructura, sin excedentes petroleros y con débil capacidad de ejecución, tendrá efectos limitados. Los tres niveles de gobierno están petrolizados. La banca de desarrollo está inerme. La capacidad de proponer planes de acción se ha desgastado en programas cosméticos. El gabinete, con excepciones, no está a la altura para enfrentar una crisis. La inseguridad y la ingobernabilidad minan la confianza.

10. Virgen de Guadalupe, evita que el precio del petróleo se derrumbe, y Guillermo Ortiz, ¡por favor quédate!

Ex subsecretario de Hacienda



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