La triple crisis
Miguel Alemán V.
El Universal

Miércoles 09 de julio de 2008



En la historia moderna los líderes de naciones poderosas se han reunido para hablar de guerra o de paz. La polarización ideológica que sustentaba la carrera armamentista se ha sustituido por un modelo comercial global e interdependiente. En la reunión del G8 en Hokkaido, Japón, el equilibrio de poder está cambiando; al interior, varios líderes de las naciones miembros llegaron al poder en el último año (Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Japón), al exterior, está la presencia del grupo denominado Plus 5, que incluye a China, India, Brasil, México y Sudáfrica.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó la importancia de que el G8 atienda la “triple crisis”: calentamiento global, seguridad alimentaria y desarrollo económico, que sólo pueden solucionarse si se enfocan integralmente. Los compromisos para reducir las emisiones causantes del efecto invernadero —anunciados ayer— son precursores de cambios profundos en las formas de producción industrial y en los modelos de desarrollo, que además preverán inundaciones y desastres naturales.

La redefinición para la generación de energía, que va desde la producción de biocombustibles hasta la reevaluación de la energía nuclear, es un planteamiento que ofrece espacios para la innovación y la creatividad. Charles Holliday, presidente de DuPont, analiza que la superficie de producción agrícola mundial es casi la misma que en 1948. Su preocupación está fundada en las implicaciones del uso de las tierras para la producción de biocombustibles en lugar de alimentos.

El debate de fondo es crear un nuevo orden económico que logre restaurar la dinámica de los mercados internacionales y avanzar hacia un modelo de producción armónico con el medio ambiente, impulsado por energías renovables que puedan reducir las desigualdades sociales y económicas.

En la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, se reconoció internacionalmente que la protección del medio ambiente y el uso de los recursos naturales deben integrarse a las cuestiones socioeconómicas de pobreza y subdesarrollo. El presente escenario se pensaba lejano o improbable; hoy es una realidad cuyas soluciones no pueden esperar.

La cuarta luna

Hay países extremadamente pobres que no tienen financiamiento para comprar alimentos pero sí lo tienen para adquirir armas.

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Político, escritor y periodista



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