Fabricar una tragedia
Alberto Aziz Nassif
El Universal

Martes 01 de julio de 2008



A diferencia de las tragedias griegas en las que había tres elementos centrales, eran inexpugnables, misteriosas e inevitables, en el caso del New’s Divine ninguno se cumple. Aquí sucede todo lo contrario: lo que pasó el 20 de junio se hubiera podido evitar; además, no tuvo nada de misterio, ya se sabe por qué pasó y difícilmente permanecerá como un acontecimiento imposible entender.

Errores múltiples llevaron a que un operativo policiaco terminara en la muerte de 12 personas, nueve jóvenes y tres agentes de la policía. Este lamentable acontecimiento nos deja una terrible radiografía de la incompetencia policiaca e institucional de la ciudad de México y de la corrupción, causantes de la tragedia.

A pesar de que todos los días convivimos con el entramado institucional y sus aberraciones, tiene que llegar el caso límite de una tragedia para observar con claridad lo que no se debería haber hecho y ponderar el riesgo al que estamos sometidos, así como los peligros que enfrentan nuestros hijos todos los días. Estar en el lugar y en el momento equivocados hizo la diferencia para estas 12 personas que perdieron la vida.

El operativo. ¿Cómo es posible que exista tanta incapacidad en los cuerpos policiacos? Ineptitud para manejar situaciones de riesgo, para ordenar multitudes, para auxiliar a los desfallecidos; no contar con los equipos adecuados. ¿A quién se le ocurrió tapar la salida y causar la tragedia? Resulta evidente que no hubo estrategia de ningún tipo ni se siguió un procedimiento; fue un operativo completamente fallido. Ahora se sabe que la Procuraduría también actuó de forma incompetente por omisión (EL UNIVERSAL, 30/VI/2008). Detener a los jóvenes para criminalizarlos mediante la extorsión, el maltrato, desnudar a las mujeres y abusar sexualmente de ellas son actos que configuran una violación completa de derechos humanos.

¿Es esa la política de seguridad pública que hay que seguir en una zona popular? ¿Está la ciudadanía desprotegida frente a una autoridad completamente incompetente? La única certeza que se desprende de este caso es que estamos a años luz de tener una policía profesional. La información indica que tanto la Secretaría de Seguridad Pública como la Procuraduría tienen responsabilidad directa. ¿Quiénes deben abandonar su puesto para ser juzgados?

El antro. ¿Cuántos antros violan la legalidad en la ciudad de México y en el país? Sólo la corrupción explica que este tipo de lugares cuente con licencias para operar. Antros que no tienen condiciones de seguridad, que son trampas mortales, además de ser sitios en donde se venden drogas y alcohol a menores de edad. Pero una vez que pasa el impacto de la tragedia se olvidan las buenas intenciones.

El manejo político y mediático ha empezado a encuadrar las fobias para hacer linchamientos del Gobierno del DF. El factor político se mezcla con la tragedia hasta confundirse con el cálculo entre lo que conviene y lo que se debe hacer. Por lo pronto, el panista Germán Martínez ya empezó a repartir culpas: ve la paja en el ojo ajeno y no las vigas en el propio. Está por salir la investigación de la Comisión de Derechos Humanos del DF, en la que se documentará la forma en que la policía violó de forma sistemática los derechos humanos y los protocolos de atención a menores.

En suma, ineptitud y abuso policiaco, criminalización de jóvenes y corrupción forman una poderosa mezcla de enemigos que urge combatir. ¿Hemos perdido la batalla ante estos enemigos?

Para que este caso no termine en un círculo cerrado como las tragedias griegas, se tiene que rendir cuentas con transparencia. La democracia depende de la capacidad para hacer responsables a los servidores públicos y no caer en linchamientos. De la forma en la que se resuelve el caso New’s Divine depende la credibilidad del gobierno.

Investigador del CIESAS



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