Consenso de Copenhague
Enrique del Val Blanco
El Universal

Jueves 19 de junio de 2008



El Ministerio de Relaciones Exteriores danés organizó por segunda ocasión una experiencia interesante denominada el Consenso de Copenhague, efectuada el pasado mes de mayo.

El objetivo fundamental fue que un grupo de expertos economistas decidieran cuáles son los asuntos más importantes a atender en el mundo. Para ello se determinaron 10 áreas fundamentales, a saber: contaminación del aire, enfermedades, educación, calentamiento global, desnutrición y hambre, agua limpia y drenaje, subsidios y barreras al comercio, terrorismo, mujeres y desarrollo.

El panel de expertos está compuesto por cinco premios Nobel y tres economistas destacados en los círculos universitarios, sobre todo de EU.

La pregunta central fue: ¿cuáles son los mejores caminos para el bienestar global y particularmente el de los países en desarrollo, suponiendo que se tienen 75 mil millones de dólares para un periodo de cuatro años?

Durante una semana más de 50 economistas presentaron sus propuestas al panel, mencionando cuáles eran las mejores soluciones, incluyendo el costo-beneficio de ellas. Por primera vez también convocaron a estudiantes de 80 universidades de 37 países para escoger las prioridades a resolver del mundo en desarrollo.

Los resultados en algunos casos son interesantes. En particular en el panel de expertos, donde la primera prioridad es la desnutrición y sugirieron dar suplementos de vitamina A y zinc para más de 140 millones de niños desnutridos, lo que redundaría en una mejora sustancial de su salud y desarrollo intelectual. A ello habría que destinar 60 millones de dólares anuales. La relación costo-beneficio es inmejorable. Los jóvenes estudiantes coincidieron con esta prioridad.

El panel determinó en segundo lugar llevar a buen término la Agenda de Doha, consistente en la liberalización del comercio y la eliminación de subsidios. En este caso seguramente hay un sesgo por el origen del panel que es básicamente estadounidense. Hay que hacer notar que para muchos de nuestros países la liberalización total no es una solución, y mucho menos en asuntos como la educación y la cultura.

Para los jóvenes estudiantes la segunda prioridad fue el combate al paludismo y su prevención, considerando centrales los temas del hambre, agua limpia, enfermedades y educación.

Para el panel de expertos, dentro de los primeros 10 asuntos también se encuentran el hambre, la educación, las enfermedades y dos temas de mujeres: la no deserción escolar de las niñas y la mejora del apoyo durante su rol reproductivo. Para ello plantearon la mayor asignación, 10 mil de los 18 mil millones que hipotéticamente se tenían que distribuir el primer año. Sin embargo, los jóvenes no colocaron el tema de las mujeres dentro de las primeras 10 prioridades, lo cual es significativo. Demuestra la necesidad de insistir en el tema de la equidad de género, siendo que la única forma de lograrla es con un apoyo sustancial de recursos.

Este Consenso de Copenhague es un ejercicio interesante para que políticos y organizaciones multilaterales lo tomen en cuenta. Muchos podríamos coincidir con las prioridades, a las cuales habría que destinar recursos frescos para alcanzar una verdadera mejora del bienestar.

Analista político y economista



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