Éxitos y riesgos económicos
Alejandro Gertz Manero
El Universal

Miércoles 28 de mayo de 2008



En medio de tantas dificultades, México tiene también muchos ejemplos de éxito; y uno de los más singulares es el de la actual administración del Banco de México a través de su gobernador, Guillermo Ortiz Martínez, quien ha sido el forjador de la estabilidad monetaria, financiera y crediticia del país, que en los últimos años ha recuperado el prestigio que gozaba la banca central cuando era manejada por don Rodrigo Gómez.

El gobernador del Banco de México ha podido consolidar la solidez del peso mexicano a través de una hábil y pragmática política monetaria, que fue midiendo con precisión la emisión de circulante y el uso sensato y bien aplicado de las divisas en dólares, para así contener la inflación a niveles semejantes a los estadounidenses, alineando nuestra moneda con el dólar, lo cual ha permitido incluso revaluarla al aprovechar los ingresos por divisas petroleras y por las remesas de nuestros trabajadores migrantes.

El Banco de México también ha mantenido las tasas de interés por encima de la inflación para fomentar el ahorro y la atracción de grandes flujos de capital internacional que se han incorporado a nuestras reservas, llevándolas a cifras nunca vistas de casi 85 mil millones de dólares, convirtiendo a nuestro país en un refugio creciente de inversionistas extranjeros y nacionales, que adquieren a diario Cetes y cuanto papel financiero pone a disposición el mercado bursátil.

Esta política refrenda la tradición de los grandes financieros mexicanos como don Antonio Ortiz Mena y don Eduardo Suárez, quienes fueron artífices del desarrollo nacional, al mantener un crecimiento constante del PIB de más de 6% anual durante décadas, con una inflación alineada a la estadounidense y un prestigio bancario que fue innegable.

Ahora que esos resultados tan satisfactorios se han vuelto a obtener, ello se debe también a que nuestro petróleo es de la nación y no de particulares, lo cual ha permitido equilibrar y financiar sin déficit más de 40% del presupuesto público del país, contrariamente a lo que ocurrió en EU y Europa, donde la especulación con un petróleo privatizado en manos de mercaderes sin escrúpulos generó ganancias desmesuradas para unos cuantos y la quiebra financiera de bancos, economías y países, provocando también un brutal encarecimiento y escasez de alimentos que ahora están golpeando a la economía mundial y que ya llegaron a México, que ha tenido que recurrir a sus reservas y a los subsidios para atenuar momentáneamente esta crisis alimentaria que está multiplicando la inflación y poniendo en peligro todos los avances económicos a los que hemos hecho referencia.

En estas circunstancias, la inflación, la carestía y escasez de alimentos se multiplican; la producción petrolera se reduce; las compras de gasolina al extranjero y los subsidios energéticos se disparan y las necesidades políticas de legitimidad, popularidad y gobernabilidad se hacen más apremiantes.

En ese entorno, el manejo de la política monetaria, crediticia y financiera del gobernador Guillermo Ortiz Martínez se encuentra en su encrucijada más crítica, en la cual las estrategias del banco central tendrán necesariamente que confrontarse con esta realidad política y social tan apremiante y tan compleja, que sólo se resolverá con austeridad, eficiencia y sacrificios.

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Doctor en Derecho



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