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| Balances de poder |
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Eugenio Anguiano
El Universal Miércoles 24 de enero de 2007 |
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Hoy arrancó en Davos, Suiza, la versión 2007 de la reunión anual del Foro Económico Mundial, que en esta ocasión congrega a más de 2 mil líderes de los sectores público, empresarial, político, académico, de información y de la sociedad civil. El presidente Felipe Calderón es uno de los líderes participantes y seguramente aprovechará para escuchar sobre "los cambios en la ecuación del poder", que es el tema central de este evento internacional. Desde luego que en los cuatro días de sesiones se abordarán muchas otras cuestiones importantes, por ejemplo lo relativo al foro regional sobre América Latina, que tendrá lugar en la primera jornada del Foro. En todo caso, los cambios en los balances de poder en el mundo se analizarán bajo los siguientes capítulos: actividad empresarial, tecnología y sociedad, geopolítica y economía. En los últimos años, en el primero de ellos ha ocurrido un cambio profundo en la ecuación altos ejecutivos-asalariados industriales y de servicios, de las sociedades capitalistas avanzadas. Esto ha tenido un efecto pernicioso en la distribución del ingreso nacional de esas sociedades, así como un "efecto demostración" sobre las economías emergentes. Un centro de estudios laborales de la Northeastern University en Boston estima que, mientras en Estados Unidos la productividad de los trabajadores, exceptuando a los del sector primario, aumentó 18% entre 2000 y 2006, los salarios semanales reales (ajustados por la inflación) se incrementaron en apenas 1%. Por su parte, los ingresos de los ejecutivos de las empresas privadas crecieron con gran rapidez, como se desprende del siguiente dato: se estima que, al finalizar 2006, las cinco empresas que encabezan la lista de Wall Street -Bear Stearns, Goldman Sachs, Lehman Brothers, Merrill Lynch y Morgan Stanley- premiaron a los 173 mil ejecutivos y analistas que emplean globalmente con bonos por valor entre 36 mil y 44 mil millones de dólares, lo que implica un promedio de recompensas de entre 208 y 254 mil dólares por empleado. En EU hay 93 millones de trabajadores en actividades productivas industriales y de servicios, que no incluyen trabajos de supervisión, cuyos salarios reales totales aumentaron en 15.4 mil millones de dólares en seis años, lo cual es menos de la mitad de los bonos -"aguinaldo" diríamos en México- otorgados por cinco corredurías financieras a sus 173 mil empleados en un año. La revista The Economist, que nadie puede acusar de anticapitalista, en su último número semanal publicó un notable informe especial titulado (traducción libre): "Hombre rico, hombre pobre: los ganadores y perdedores de la globalización". La mayor parte del estudio se basa en estadísticas, informes y estudios especializados de Estados Unidos, país que tiene la información más completa del mundo -dice el semanario británico- en materia empresarial y de gobernabilidad de las corporaciones privadas. Allí se repite, más o menos, la historia relatada, pero desde otras fuentes: los cinco ejecutivos más importantes de las mil 500 empresas que registra el índice de Standard & Poor, las que representan 80% del valor de las compañías registradas en las bolsas de valores de EU, equivalente a unos 350 mil millones de dólares (más de la mitad del PIB de México), ganaron en promedio 5.2% del valor de esas empresas durante el periodo 1993-1998; en cambio, en el periodo 1999-2003, su tajada del pastel pasó a representar 8.1% del valor de dichas empresas. ¡Ingresos de cinco Chief Executive Officers (CEOs)! La enorme brecha que separa los ingresos de los altos ejecutivos de empresas y el resto de los empleados y trabajadores de Estados Unidos creció exponencialmente entre 1994 y 2000, para luego declinar y volver a repuntar en 2005, según se observa en una gráfica elaborada por una investigadora del MIT y otro de la Reserva Federal, que se incluye en el estudio comentado. Esas diferencias de ingreso no siempre reflejan resultados de operación abismalmente diferentes entres los altos gerentes y directivos de empresas, y el resto de la población económicamente activa, lo que en opinión de varias personas morales y físicas, entre ellas Jeb Bush, ex gobernador republicano de Florida y quien tiene un hermano incómodo, es inmoral y peligroso socialmente. Pero el fenómeno de los pagos multimillonarios es mucho más complejo y tiene que ver con profundos cambios en el sistema corporativo de los países avanzados, que moldean también, a través de la globalidad, el comportamiento de las corporaciones de todo el mundo. En general, los CEOs le regresan a sus empresas recursos enormes vía ventas, mercados, innovaciones, etcétera, y al recibir de ellas opciones de participación accionaria, como parte de sus remuneraciones, se comprometen con la capitalización de la firma a largo plazo, más que con la obtención de altas utilidades en el corto. Cambios en el balance de poder y revolución corporativa parecen ir de la mano. Profesor investigador de El Colegio de México
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