![]() |
Formato de impresión patrocinado por | ||
| Reforzar la estabilidad |
|
Jesús Reyes-Heroles G.G.
El Universal Viernes 04 de agosto de 2006 |
|
E l activo más importante de la economía mexicana hoy es la estabilidad financiera (precios, tipo de cambio, tasas de interés, etcétera). Costó mucho alcanzarla y mantenerla. Sin embargo, es la base para plantear que, acompañada de otras políticas, México podría retornar a una senda de rápido crecimiento con generación de empleo. La estabilidad financiera actual tiene fundamentos sólidos, pero eso no la exime de ser vulnerable tanto a embates del exterior como al efecto de fenómenos internos, algunos anticipados -como el aumento de las necesidades financieras para pensiones, programas sociales, e inversión pública- y otros no, como el bloqueo a la BMV. En el Informe sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública, correspondiente al segundo trimestre de este año, que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) envió al Congreso de la Unión esta semana, se describe una situación muy favorable de la economía mexicana. El producto creció a una tasa anual superior a 4.0%, lo que propició un aumento sustancial del empleo formal. Durante los primeros seis meses de este año, casi 833 mil trabajadores adicionales se afiliaron al Seguro Social, el mayor aumento durante el primer semestre en los últimos nueve años. Este comportamiento del producto respondió a una dinámica positiva de la inversión y de las exportaciones no petroleras, además de un aumento considerable del consumo interno, a raíz del mayor empleo y de una modesta recuperación del poder adquisitivo del salario. Por su parte, la inflación para el periodo se mantuvo baja, en 3.2% a tasa anual. Esta situación económica configuró un escenario favorable para la elección del 2 de julio, que debe haber incidido en el electorado, lo más probable es que a favor del candidato del PAN. Resulta útil poner en perspectiva esta situación. El sustento básico de la estabilidad financiera es la disciplina fiscal que se ha mantenido, acompañada de una política monetaria consistente con dicha disciplina. Sin duda, el precio del petróleo ha coadyuvado a que el orden en lo fiscal haya ido de la mano de un aumento gradual del gasto programable, de 15.7% en 2000, a 17.4% del PIB en 2005. Durante esos cinco años el gasto corriente del sector público aumentó por el equivalente a 1.0% de PIB, y el de capital en casi 0.8%. Por su parte, los ingresos tributarios no petroleros del gobierno federal prácticamente no cambiaron: de 9.4% en 2000, a 9.5% del PIB en 2005. Son los ingresos petroleros los que aumentaron, en el equivalente a 1.5% del PIB, y financiaron el incremento del gasto programable, al que coadyuvó una reducción del costo financiero asociado con la deuda pública. La fórmula más ingresos petroleros y menor costo financiero permitió, en este periodo, aumentar el gasto programable sin la necesidad de incrementar la recaudación. Los resultados para el primer semestre de 2006 confirman que continúan algunas de estas tendencias: el gasto programable aumentó 7.2% en términos reales, en especial la inversión pública (física presupuestaria), que lo hizo 49.6%, mientras que los ingresos petroleros aumentaron 17.3% real y, a diferencia del pasado reciente, la recaudación tributaria también se incrementó en 13.0% real. El "equilibrio" presupuestal no debe conducir a la conclusión de que hay "bonanza" en las finanzas públicas. Primero, el gasto total del gobierno federal sigue siendo bajo si se compara con el de otros países. Segundo, las finanzas dependen sustancialmente de los ingresos petroleros, que representan del orden de 35% de los ingresos presupuestarios. Tercero, la recaudación no petrolera de México sigue siendo muy inferior a la de países con igual grado de desarrollo. En el país la recaudación federal no petrolera representa sólo 12.4% del PIB, mientras que en otros países se ubica entre 18% y 21%. Cuarto, gradualmente el sector público ha reducido su contribución a la inversión total. Por ejemplo, ésta representó 13.6% del gasto total durante 19901994, para luego disminuir a 12.5% en 1995-2000, y aún más a 11.4% en promedio 2001-2005. Este "coeficiente de inversión" incluye el del sector energético, lo que hace lucir todavía más magro el esfuerzo de ahorro del resto del sector público. Quinto, se conocen bien las presiones de gasto que habrá de enfrentar el gobierno federal durante los próximos años para sufragar las necesidades financieras de los sistemas públicos de pensiones que, desgraciadamente, hasta la fecha no han sido racionalizados. En esta ocasión, la información que trimestralmente divulga la SHCP resultó particularmente positiva para el corto plazo, pero también reiteró algunas tendencias negativas y las principales debilidades estructurales de las finanzas públicas de México, lo que aporta elementos de agenda para la reflexión postelectoral. A fin de preservar la necesaria estabilidad financiera, coadyuvar a un crecimiento más alto y contribuir a generar más empleos, las finanzas públicas de México requerirán modificaciones que van mucho más allá de lo que se piensa. Lo que no debe olvidarse es que ese manejo ortodoxo de las finanzas públicas es el que posibilita la estabilidad, que a su vez da sustento a la inversión indispensable para crecer y generar más empleo. Por eso, la estrategia para fomentar el empleo pasa por la de fortalecer las finanzas públicas federales y, de hecho, también las municipales. Paradójicamente, al mismo tiempo que la Secretaría de Hacienda informaba al Congreso de la Unión sobre la situación económica positiva durante el segundo trimestre del año, ayer perredistas simpatizantes de López Obrador bloquearon por cinco horas el acceso a la Bolsa Mexicana de Valores. El hecho no sorprende, en el contexto de lo que ha estado viviendo el Distrito Federal desde el pasado domingo 30. Lo que debe preocupar es que con esta acción el movimiento pro AMLO dejó claro que su estrategia no excluye acciones que pudieran poner en riesgo la estabilidad financiera del país. jreyes@structura.com.mx Economista
|
|
© Copyright El Universal-El Universal Online |