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Ahora sí
Macario Schettino
El Universal
Martes 18 de abril de 2006


Desde hace tiempo le habíamos co-mentado que las campañas electorales iniciaban, en realidad, después de Semana Santa. Y como no hay plazo que no se cumpla, pues entramos, ahora sí, a la carrera presidencial. Y lo hacemos con dos corredores virtualmente empatados, como lo mostró la encuesta de EL UNIVERSAL publicada ayer, y un tercero rezagado.

Las campañas inician ahora porque ya están las listas casi completas de los candidatos al Congreso (terminan a fin de mes) y eso cierra en buena medida las posibilidades de alianzas con grupos políticos y sociales. Pero, como usted sabe, hay candidatos que llevan varios años de precampaña, e incluso alguno creía, hace apenas un mes, que ya había ganado una elección que está todavía a 11 semanas de distancia.

La situación de las preferencias electorales, según las variadas encuestas, indica que todavía no hay ganador, e incluso el perdedor tiene aún posibilidades. Pero esta circunstancia es muy reciente. Hace un mes las preferencias eran muy diferentes, y sólo por eso deberíamos pensar que, en los dos meses y medio que faltan, es muy probable que nuevamente se modifiquen.

Y estos cambios en las preferencias implican también cambios en las estrategias. Por ejemplo, para los dos candidatos que iban perdiendo hace un mes era importante atacar directamente al puntero, López Obrador. Pero ahora que uno de ellos lo ha alcanzado, es muy probable que modifique su estrategia. Ya no tiene sentido para Calderón seguir usando a Andrés Manuel en su campaña, así como para éste no tenía importancia atender a sus perseguidores hace un mes.

AMLO también deberá modificar su plan de trabajo. Mientras mantenía cómoda ventaja sobre sus contrincantes, no había razón para que debatiera con ellos. Ni directa, ni indirectamente. Pero ahora que su ventaja se ha esfumado, el debate resulta mucho más importante. Con 10 puntos de margen que tenía hace un mes, podía imponer condiciones, e incluso decir que sólo iría a uno de los debates. Es muy probable que si esa ventaja se mantuviese hasta junio, ni siquiera a ese asistiría. Pero la cómoda situación no sólo no llegó a junio, ni siquiera alcanzó para llegar a Semana Santa, como sabemos.

Ahora las cosas se vuelven más difíciles. Andrés no quiere debatir porque eso no es lo suyo, y como puntero no tenía necesidad de hacerlo. Dentro de una semana será el primer debate, y si no asiste, arriesga mucho. Sus más fieles seguidores no cambiarán de opinión si Andrés decide no ir al debate, pero esos fieles seguidores no alcanzan para ganar la Presidencia. Recuerde usted que, hace dos años, el asunto de los videos redujo las preferencias por López Obrador a niveles de 20%, que es un buen indicador de sus bases sólidas, o votos duros. Los demás votos no los tiene seguros, como se hizo evidente hace tres semanas, cuando el exceso de confianza lo hizo mostrar su faceta autoritaria, que tanto había cuidado. Y con sólo ese botón de muestra, cerca de 4 millones de votantes decidieron pensar de nuevo.

No asistir al debate puede ser considerado por muchos votantes como un desprecio por los demás candidatos, y puede, por lo mismo, interpretarse como una muestra más de autoritarismo. Eso representaría una nueva caída en las preferencias de López Obrador, que podrían colocarlo ya en una clara segunda posición. Y si Madrazo llega a tener una buena noche en el debate, Andrés podría perder aún más.

Me imagino que en el equipo de López Obrador se estará discutiendo este tema, porque no tiene una solución sencilla. Si cambia de opinión y asiste, hará evidente que ya no es el puntero. Pero si se mantiene, y no va al debate, entonces arriesga lo que ya comentamos. Hay que sumarle a este dilema la gran preocupación de AMLO acerca de un enfrentamiento directo con sus oponentes, en donde le será difícil evitar un nuevo acceso autoritario.

Hace un mes, Andrés parecía claro ganador para muchos. Hoy, empieza a parecer un claro perdedor. Así es el juego de la política, y para eso son las campañas. No olvidemos, faltan aún 11 semanas, no hay nada escrito.

macario@macarios.com.mx

Profesor de la EGAP del ITESM-CCM



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