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| Carta al Senado |
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Javier Corral Jurado
El Universal Martes 14 de marzo de 2006 |
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LA publicación por parte de EL UNIVERSAL de las conversaciones telefónicas que pusieron al descubierto la presión que Televisa ha venido ejerciendo sobre diversos actores para conseguir apoyo a su proyecto legislativo opacó informativamente un hecho de gran trascendencia política suscitado ese mismo día. Me refiero a la carta que 111 diputados federales pertenecientes a PAN, PRI, PRD, PT, Convergencia e independientes dirigieron al Senado de la República, en torno del proceso de discusión de la minuta que reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión y la Ley Federal de Telecomunicaciones. Sin duda, la publicación de las conversaciones telefónicas tuvo un enorme valor periodístico y desde el punto de vista del derecho a la información permitió conocer la forma precisa en que la empresa fue doblegando, uno a uno, a los operadores de telecomunicaciones que originalmente impugnaron lo aprobado por los diputados en sólo siete minutos. Se desenmascaró a los verdaderos autores de esa reforma, y desde entonces nadie duda en llamarla "Ley Televisa". Pero para efectos del proceso legislativo, la carta que remitió el diputado José Luis Medina Lizalde al presidente del Senado, el 28 de febrero pasado en nombre de 110 diputados más, trasciende la importancia de las grabaciones, y se coloca como un dato insoslayable en el proceso de dictaminación de esa minuta. Me atrevería a decir que se trata de un duro revés para los que han puesto de pretexto precisamente la "unanimidad" de los diputados para que el Senado apruebe la minuta "en sus términos". "De hacerle correcciones -argumentan unos-, los diputados ya no estarían dispuestos a aprobarla de nuevo". Otros invocan "el respeto al trabajo de nuestra colegisladora", "respeto al esfuerzo realizado por los diputados que sí hicieron su trabajo y dieron un paso, que aunque con deficiencias, representa un avance". Pero a los senadores que hablan a nombre de los diputados se les ha caído parte de su engañosa estrategia. Los diputados sí están dispuestos a recibir las modificaciones a la minuta que sean necesarias, porque en el camino se han percatado de consecuencias que ese apresurado proceso de aprobación no les permitió prever y, en un acto que honra y demuestra la eficacia del proceso bicameral, ellos mismos piden la revisión cuidadosa que no tuvieron de ese proyecto. Están preocupados y varios de ellos muy molestos. Se sienten engañados porque, animados por la buena fe en colegas y correligionarios, concurrieron en realidad a una contrarreforma. Están conscientes los diputados -y es de ponderar ese espíritu de rectificación infrecuente en la política- que tal reforma ha generado "serias controversias en cuanto a su contenido y ausencia de deliberación con que se procedió respecto a una temática de importancia estratégica para el futuro de la nación". "En la sesión aludida -la del 1 de diciembre del año pasado- se constató la ausencia de 172 legisladores, algunos de ellos ampliamente familiarizados con la temática que aborda la minuta y que no tuvieron posibilidades de contribuir a la reflexión ni a definir una postura al respecto, dada la velocidad con que transcurrió el proceso de presentación de la iniciativa, dictaminación en comisiones y aprobación en el pleno. De entonces a la fecha hemos conocido un gran debate de la minuta de la Cámara de Diputados que nos hace conscientes de la enorme complejidad y de la gran trascendencia de la temática involucrada, en donde las voces de los expertos así como de los integrantes de la industria de la radio y la televisión dan testimonio de la ausencia de consensos al respecto." "Por tales razones, los diputados que suscribimos el presente mensaje, sin que ello implique una definición en pro o en contra del contenido de la minuta en cuestión, formulamos una respetuosa exhortación a los integrantes de la H. Cámara de Senadores del Congreso de la Unión y a las comisiones dictaminadoras al tenor de lo siguiente: Estamos ante la evidencia de lo acertado del esquema bicameral para la aprobación de las leyes, que permite, en este caso a la Cámara de Senadores, ejercer a plenitud su condición de Cámara revisora para que la minuta turnada por la Cámara de origen sea enriquecida y perfeccionada conforme a una discusión pública que propicie la identificación de coincidencias." "La buena fe de los integrantes de la sesión plenaria del 1 de diciembre, es incuestionable, como incuestionable es la obligación de los representantes populares de ejercer la elevada misión legislativa de escuchar a la sociedad que le da sentido a su existencia, por lo que no vemos razón alguna para que no nos demos el tiempo necesario para tomar la decisión que mejor sirva a la nación." Dentro de las acciones de manipulación que en el interior de los grupos parlamentarios del Senado se llevan a cabo para distorsionar la información y confundir la discusión, se ha dicho que las firmas de los 111 diputados que suscribieron el texto anterior, pertenecen a los ausentes de la multicitada sesión en que se aprobó la iniciativa de Televisa. Eso es falso. La carta contiene firmas autógrafas de 67 de los diputados que votaron a favor del dictamen. El resto en efecto, no estuvieron presentes. Pero quizá lo más significativo es que entre los que participaron de esa votación y firman la misiva al Senado, están 14 de los 22 diputados dictaminadores que integran las comisiones de Comunicaciones y la de Radio, Televisión y Cinematografía, responsables del dictamen: Filemón Arcos Suárez (PRI), Carlos Flores Rico (PRI), Julio González Garza (PAN), José Luis Medina Lizalde (PRD), Francisco Mora Ciprés (PRD), Paulo José Luis Tapia Palacios (PRI), Beatriz Zavala Peniche (PAN), Jesús González Schmal (Convergencia), Javier Castelo Parada (PAN), Julio Cesar Córdova (PRI), Francisco Isaías Lemus Muñoz (PAN), Humberto Martínez de la Cruz (PRI), Beatriz Mojica Morga (PRD) e Inelvo Moreno Álvarez (PRD). No es un dato menor o intrascendente que más de la mitad de los diputados directamente vinculados con el tema, y de quienes se supone una especialización en la materia por el ámbito de competencia de sus comisiones, estén solicitando tiempo, reflexión y cuidado en la discusión y aprobación de su propio trabajo. ¿También este dato podría pasar inadvertido para el Senado? Senador de la República (PAN)
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