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María Angelina Arriola

El salario ¿juega algún papel en las pymes?



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31 de mayo de 2011


marriola@itesm.mx

Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) generan 78.5% del empleo a nivel nacional según los últimos datos de la Secretaría de Economía. Para comprender el rol que juega el salario actualmente en estas empresas, es necesario ubicar el entorno inestable y de restricción de acceso a recursos que confrontan.

Solamente las grandes empresas que tienen capacidad financiera pueden sobrevivir y desarrollarse. En cambio las pymes logran sobrevivir utilizando la tarjeta de crédito o recurriendo a los ahorros de la familia. Estas formas de financiamiento personal elevan los costos de operación. Si las pymes quieren mantenerse en el mercado ¿qué rol debe jugar el salario en este sector? ¿Cómo establecer una política de compensaciones que permita retener sus mejores colaboradores? El índice de rotación es un problema relevante en este sector.

El salario forma parte de las compensaciones que se le ofrecen al colaborador por sus servicios, pero si el pago no se articula con las compensaciones de ley y los incentivos, se está realizando una administración pobre que no ha comprendido el impacto que juega el salario como un elemento que detona la motivación de los trabajadores.

Si el salario está articulado con todo sus componentes generará un impacto psicológico, económico y sociológico en el trabajador que permitirá fortalecer su compromiso con la organización.

Los empleados aportan conocimientos, habilidades y esfuerzo a cambio de resultados que se deben reflejar en el monto salarial.

Los colaboradores realizan comparaciones permanentes entre lo que aportan a la empresa y lo que reciben a cambio.

Una adecuada gestión del salario implica hacer conciencia entre los empleados del costo de las retribuciones y un buen sistema de retribución debe estar acorde a las necesidades de la organización.

El salario desde esta perspectiva debe pensarse como un instrumento para tener a los mejores colaboradores y no como un gasto financiero difícil de sostener.

Las pequeñas y medianas empresas tienen dos caminos: pueden apostar al salario base y preocuparse por cuánto les cuestan sus trabajadores o pueden generar una nueva forma de remuneración que apueste a que los trabajadores no solo obtengan el dinero necesario para satisfacer sus necesidades, sino también incrementen su satisfacción laboral, las oportunidades de crecimiento. Este segundo camino logrará disminuir los índices de rotación, retener el talento y mejorar la competitiva.

*La profesora es catedrática del Tecnológico de Monterrey

 



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