La sabidurÃa del autoengaño

Carlos Monsiváis es ante todo un hombre observador. Escritor que toma el fenómeno social, cultural, popular o literario, y que, ...
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Nada más lógico y, a su modo, más aleccionador, que la estrategia de persuasiones de los más calificados y autocalificados funcionarios del gobierno federal. Si hemos de traducir este sistema, describámoslo asà y dejémoslo asÃ: “A la sociedad o al pueblo ya no se le convence, ha perdido el don divino de la credulidad, y, o no están informados de nada, o se nutren de internet, radio, incluso noticieros de televisión, celulares, o twitters. Y los que no, ni se enteran ni les importa, y con dificultad saben el nombre de alguno de nosotros, lo que llamamos aquà analfabetismo onomástico. Entonces, ¿a quién persuadir?, pues a los más enterados, a los más competentes, a los que rigen los destinos de la nación, nos referimos naturalmente a nosotros mismos. De esta manera nuestra estrategia mediática y nuestras redes sociales se dirigen a ese objetivo maravilloso: convencernos a nosotros mismos. Si logramos eso, lo demás ya no importa. Hablamos para oÃrnos y, sin broma alguna, la técnica es de una gran profundidad: el que persuade a las élites, persuade a lo más elevado del paÃs. Por eso al autoengaño, como le dicen los resentidos, es la manera más solidaria y eficaz de ir avanzando en el gobierno”.
Desde fuera, el asunto se podrÃa ver distinto: un laberinto de afirmaciones que indignan de forma sistemática pero efÃmera, ya que las siguientes expresiones de los poderosos irritan aún más. Influido por esta táctica, me explico para entenderme. No ves que los altos funcionarios (la altura se mide por el salario real, las prestaciones, la importancia que se les concede y el número de fuerzas de seguridad que los acompañan) crean en lo que dicen. Esto serÃa abusar de su candor. Más bien, el procedimiento va asÃ: el funcionario declara a sabiendas de que nadie le va a creer y en la ruta hacia la decepción con este pueblo ingrato, oye y lee sus propias palabras y queda encantado. ¿Por qué no se le habrÃan ocurrido a él primero? Luego, al ver las cuantiosamente reproducidas en los noticieros y en los periódicos se anima por completo. Vaya que tengo razón, me lo confirma ese alto funcionario que, por coincidencia, lleva mi nombre. A los crÃticos no los lee porque eso serÃa un desgaste visual innecesario.
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No estoy ironizando ni harÃa falta tratándose de la cadena de acontecimientos interminables y veloces que, cuando no queda otra, nos usa de testigos. Cómo explicarse de otra manera que el secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont hable del fuego cruzado en el combate en el Tec de Monterrey y afirma como si a alguien le constara que los estudiantes asesinados habÃan estado del lado bueno y por ello los habÃan ultimado los sicarios. No le importa lo realmente ocurrido, el despojo de las identificaciones, el secuestro de los videotapes del Tecnológico, la granada que destrozó a uno de los jóvenes, la imposibilidad de que hubiesen sido los narcos. Todo eso pertenece al reino de lo inconvincente, y esto no lo dice en serio como funcionario del ramo, lo dice y muy en serio como primer oyente y lector de las palabras del secretario de Gobernación. Y luego va rectificando, no porque rechace lo sucedido, sino porque en el laboratorio del autoengaño, que es la primera función gubernamental, se inventó una sección llamada “Desmentidos por si acaso” y allÃ, en vez de las pruebas de balÃstica que debieron ser lo primero, se acude ahora al cotejo de versiones, aunque la primera es la mejor y es la única. Si por casualidad resulta que los soldados asesinaron a los estudiantes, el secretario dirá: “Siempre dijimos que habÃa culpables”.
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Tómese el ejemplo del secretario de EconomÃa Ernesto Cordero, podrÃa decirse con amargura que es un accidente su profesión de economista, su verdadero oficio es el de ilusionista a la antigua, de esos de las ferias donde hacÃa su debut la inocencia infantil. Nada por aquÃ, nada por allá, no es una crisis lo que están ustedes viendo, señores, señoritas, jóvenes, personas adultas que me hacen favor de seguir mis movimientos y la conducción de la economÃa, fÃjense bien, no le crean a sus sentidos, hijos del mal y la frustración, crean en lo que les digo, no vean lo que ganan, ni los Ãndices del desempleo, ni la quiebra de pequeñas y medianas empresas, ni lo que dice el INEGI sobre febrero del 2010, el peor tiempo de la recesión, ni ninguna de esas vaciladas, no señores, señoritas y demás edades, júntense para no perderse mis palabras, aunque luego las repita igualitas, fÃjense lo que les digo, no le den vueltas, la economÃa se ha recuperado casi todita, es un milagro de los que hacÃan antes para prestigiar la nueva religión, la economÃa levita, el gobierno multiplicó los caudales y los platos de lentejas, fÃjense bien, ayer habÃa una catástrofe, hoy el peso camina sobre las aguas.
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El secretario del Trabajo Javier Lozano ofrece con alegrÃa desdichadamente no contagiosa, su proyecto de reforma laboral: “No le den vueltas, sujetos a los que nunca llamaré amigos porque mi puesto no es una tienda de condescendencias. Lo que el gobierno les ofrece es respetar con puntualidad ciega la Constitución pero estableciendo leyes aparte para no tocarla y sà modernizarla. ¿Qué prefiere el desempleado: que no lo pongan a prueba un tiempo indeterminado para que si no funciona de acuerdo a los criterios de la empresa lo corran con el salario anterior al mÃnimo? ¿O tener que trabajar en las calles incorporado a la economÃa informal que es la que le da la oportunidad al gobierno para decir que ha creado tantos empleos que ahora se piensa en exhibir desempleados como especie en extinción? A ver, legisladores, sindicatos y frentes auténticos, no se opongan a las bondades de la explotación, opónganse a las iniquidades del comunismo subversivo. Con la reforma laboral que proponemos, y que es la justa porque es la que a nosotros nos convence, se acabarán muchos problemas, para empezar la existencia de problemas, ese invento de los desocupados. Por ejemplo, se acabarán los chistecitos sobre la huelga de Cananea que sólo rima con Jorge Larrea, ya los delincuentes que ocupan las instalaciones lo saben: o se salen de allà o se meten, y no por su propio pie a unos galerones donde no podrán escavar porque no se permiten las fugas. A los del SME que no se les vaya a ocurrir poner diablitos en sus casas porque una infracción del suministro eléctrico será condenada a 30 años sin luz, ya saben: “Si tú no eres represivo, lo que pasa es que a ti no te engañan con pancartas de protesta, tú lees lo que te traen tus asesores, lo estudias cinco minutos y lo firmas convencido de que has hecho lo justo porque de otra manera no serÃas tú”.
Gracias a la estrategia del autoengaño el gobierno duerme en paz y las instituciones ya no tienen por qué lavar ajeno.
Escritor
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Maestro Monsi, siempre grande,
¿Por qué diantres no colocan mis comentarios? Que incopetencia de servicio!!! (WTF)
Que la grandeza de una mente tan prodigiosa perdure en la eternidad... Que ni el polvo, ni las cenizas consuma tan magestuosa sombra... Que el Manester Monsivais viva en todos los mañanas.
Gracias maestro! inteligencia y conciencia social son emblema. Gracias por haber existido. Mexico necesita gente como tu. hasta siempre!
Los gatos serán vendidos el domingo disfrazados de mixiotes de conejo.
¡que valientes señores del universal! no publican comentarios criticos, eso habla muy bien de ustedes, no sean COBA.RDES
la lo.k del mosivais si que era cha.fa, yo creo que no me llega tanto como a los mac.uarros porque yo si fui a la escuela
Dios! pero que chafa es la lo-k esa de mosivais, a lo mejor como yo si fui a la escuela no me provoca nada su escritura, quien sabe.
No valoramos lo que tuvimos hasta que lo perdimos!!! ¿¿Que vamos a hacer sin ti Monsi?? QEPD.
Nos quedamos caa vez más solos.
Tus gatos mauuuuuuullan tu ausencia, Maestro...
Tus gatos mauuuuuullan tu ausencia, Maestro...
ojala y este donde tiene que estar y de extrañarlo? algunos si pero los que sabemos lo !mazon! que era es el mejor dia de nuestras vidas.....
Como dijo Elena Poniatowska: ¿Monsi, que vamos a hacer sin ti? El maestro hacia esta cruda realidad mas llevadera.
¡¡Muuuuuuucho Maestro!!....mis mas sentidas condolencias a este pais, ya se le extraña Maestro, una pérdida irreparable para las Humanidades iberoamericanas...ojalá que vengan mas como usted Maestro.. PD: pobre Miau Tse Tung quedó despadrado
¡hasta siempre Monsi!
Por favor que alguno de sus amigos o familiares me diga qué va a ser de sus queridos gatos
UNA INMENSA PERDIDA. VAMOS A EXTRAÑAR MUCHO TU COLUMNA DOMINICANA DE LOS DOMINGOS EN EL UNIVERSAL. TE FUISTEEN UN MOMENTO EN QUE TE NECESITAMO TANTO.
Maestro, gracias por compartir tu pensamiento. Te recordaremos hasta que te alcancemos.
Saludos y cariño a donde sea que estés, formidable intelectual, Monsiváis.