Aviso Oportuno inmuebles | empleos | vehículos | varios
Buscar en: EL UNIVERSAL
El Universal
Columnas
México D.F., a 9 de noviembre de 2009 | 11:43 PM

Francisco Valdés Ugalde
A 20 años del muro
08 de noviembre de 2009
Comenta la nota Comentarios(3) Lecturas(608)

2009-11-08

El muro de Berlín fue derruido en 1989. Entonces no habían nacido los que mañana habrán cumplido 20 años de edad. Para casi un tercio de la población mundial la guerra fría, el totalitarismo soviético y la resistencia contra el estalinismo son temas ajenos, historia antigua. Para los dos tercios restantes es un tema coetáneo; uno de los más contundentes, si los hay, después de la caída del Tercer Reich.

Es probable que no haya un hecho más definitorio del rumbo mundial en la segunda mitad del siglo XX que el fin de la Unión Soviética, la caída del muro y la reunificación de Alemania. Sin los dos primeros, la democracia no tendría la extensión de ahora al abarcar casi a la mitad de la humanidad; con la tercera se ha superado la extrema polarización que el peso de Alemania significó en Europa durante la primera mitad del siglo pasado y la tragedia que implicó su partición en dos estados.

El fin de la Unión Soviética y de la división de Alemania son dos de las piedras angulares que edifican la fisonomía del siglo XXI, como lo son también sus secuelas: el desvanecimiento de la guerra fría, la globalización económica y comunicacional, y la aparición de conflictos armados regionales regulados por una sola potencia.

Pero hay otras consecuencias menos tangibles y de gran trascendencia para la época inaugurada por la caída del muro. Ésta puso en el centro de la política mundial la importancia de los derechos humanos y de la democracia. La segunda se ha ido abriendo paso como parte de los primeros. La experiencia del totalitarismo, primero el nazi-fascista y luego el sino-soviético, con su atroz carga de sufrimiento por los crímenes de lesa humanidad y el dislocamiento de la conciencia humana que implicaron, ha conducido a una radicalización del pensamiento democrático.

Y no se trata de cualquier concepto de democracia. Con el totalitarismo falleció también la idea de la “voluntad general” acuñada por Rousseau, fatalmente unida al criterio mayoritarista conducente en no pocos casos al autoritarismo e, incluso, al totalitarismo.

Vivimos una época de progresiva transformación de los paradigmas conceptuales y axiológicos con los que tratamos de ordenar el mundo político y social. Las posturas políticas tradicionales quedaron dislocadas frente a la multiplicidad de problemas que atender con políticas públicas puntuales: medio ambiente, diversidad étnica, cultural y de preferencias personales; fuentes alternas de energía, búsqueda de la multipolarización y control de fenómenos para los que no están dotados los estados nacionales, como la delincuencia internacional o los superpoderes económicos multinacionales.

Desde luego, no vivimos en un jardín de rosas, pero los problemas son radicalmente diferentes a los que se enfrentaban hace medio o un siglo. Y no se pueden encarar sin la profundización de esos dos elementos básicos de la explosión social que derrumbó el totalitarismo: los derechos humanos y la democracia.

En la democracia los titulares del poder son los ciudadanos. Pero no cualquiera, sino el ciudadano democrático (¡pues los hay que no lo son!), que acepta que sus propios derechos son también derechos de los otros. La única garantía de esta aceptación, hoy por hoy, es el sometimiento de cada uno a las normas que emanan de los cuerpos legislativos democráticamente electos y, a la vez, la participación de la ciudadanía a través de múltiples expresiones, en la profundización de la representatividad de esos cuerpos.

Este problema heredado de la larga contención de la democracia por el totalitarismo en el siglo pasado es una asignatura pendiente. Por una parte, no se puede edificar un Estado democrático sin instituciones representativas, por el otro, éstas no pueden evolucionar sino a través de la actividad legítima de los ciudadanos en la esfera pública, que es el ámbito en que se desenvuelve la conciencia de la realidad y las preferencias sobre los rumbos a seguir.

La disyuntiva entre democracia representativa y participativa es falsa. De hecho, ambas se necesitan una a la otra pero en equilibrio. La primera garantiza en la división de poderes el principio contramayoritario que protege a las minorías de los abusos de la “voluntad general”, y la segunda promueve que la brecha natural entre representantes y representados disminuya por la disponibilidad de medios y técnicas para estar en permanente comunicación.

Sin embargo, mucho está por hacerse pues al cambio de la realidad y de los medios a nuestra disposición no es acompañada a la par de una conciencia común capaz de aprovecharlos. Este es una de los problemas patentemente evidenciados a 20 años de la caída del muro.

ugalde@unam.mx

Investigador del Instituto deInvestigaciones Sociales de la UNAM

Comenta esta nota
Crea comunidad. Comenta, analiza, critica de manera seria. Mensajes con contenido vulgar, difamatorio o que no tenga que ver con el tema, serán eliminados. Lee las normas | Políticas de uso | Políticas de privacidad
Ordenados por los más: Recientes Polemicos Votados
Comentarios: 1 - 3
ronny1
2009-11-08|10:23
TEXCOCO
Buen articulo, aunque me extraña que utilice la engañosa clasificación entre democracia representativa y "participativa" cuando lo correcto es representativa y directa. El término "democracia participativa" es no sólo inapropiado y engañoso sino demagógico (ya que tanto en la democracia representativa como en la directa se necesita la participación de la gente) y sólo lo utilizan los políticos ignorantes o irresponsables para intentar "lavarse las manos" mediante consultas sesgadas o encuestas prepagadasa fin de no asumir los costos en las decisiones trascendentes que a los gobernantes o representantes les corresponde asumir.

Periodiquero
2009-11-08|08:59
Tlaxcala
ASIGNATURA PENDIENTE Muy cierto: la primera década del siglo nuevo se caracteriza por las expansión del ideal democrático y el repliegue del ideario totalitarista. En México y Latinoamérica, sin embargo, nos volveremos a quedar al margen si, como durante el priato, nos conformamos con una Segunda Simulación Mexica de la Democracia (así como maleducó el PRI a los macehuales durante 70 años). Empero la superación cultural, moral y mental del priísmo no será posible -según se ve- sin la crítica del totalitarismo tricolor. Y dicha crítica será vana si otra vez se esconde el fracaso intelectual y social del paradigma priísta y comunista. La paradoja es muy obvia (y allí están los archivos hemerográficos y académicos para probarlo): nuestros intelectuales y académicos fueron durante el último siglo enemigos encarnizados del ideal democrático y partidarios de tiranos absolutistas como Stalin, Mao, los Castro brothers, Hoxa, etc. La crítica del paradigma nacionalero y "progre" es una asignatura pendiente, un requisito sine qua non para una transición democrática exitosa. ¿Mas cómo cumplir el reto sin desmontar el mito político de la UNAM y sus anexas?

wemoyh
2009-11-08|08:10
Mexico D. F.
MUY INTERESANTE SU COLUMNA, PERO, ¿NO SERIA MAS IMPORTANTE AHORA QUE ALGUIEN HABLARA DE LA PORQUERIA QUE HIZO EL SENADO CON DERECHOS HUMANOS?

Ordenados por los más: Recientes Polemicos Votados
Comentarios: 1 - 3
  Acerca del autor
email:ugalde@servidor.unam.mx

Miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Director de la Revista Mexicana de Sociología.Sus actuales líneas de indagación están encaminadas a teoría de las instituciones y la decisión social, reforma del Estado, reformas constitucionales y conflicto político, así como filosofía política de la justicia.

Presidente del Consejo Superior de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) desde julio de 2006, organismo internacional conformado por 19 países miembros y que cuenta con 10 unidades académicas en la región latinoamericana.

Imprimir | Envíar |
Columnas anteriores
A 20 años del muro
08 de noviembre de 2009
¿Cuánto cuesta la degradación?
01 de noviembre de 2009
Interregno y transición
25 de octubre de 2009
Progresión y reacción
18 de octubre de 2009
Chantaje corporativo
11 de octubre de 2009
Buscador
Autor:
Columna:
Autor Editorial:
 
DIRECTORIO | CONTÁCTANOS | CÓDIGO DE ÉTICA | PUBLICIDAD | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO | HISTORIA | ESTADOS FINANCIEROS
EL GRÁFICO | MINUTO X MINUTO | EL MUNDO | MÉXICO | ESTADOS | DF | FINANZAS | SOCIEDAD | PYMES | DEPORTES | SHOWBIS | LETRAS + ARTES | ESTILOS | CIENCIA | TECNO | MENÚ | AUTOPISTAS | DESTINOS | TU DINERO | LA DISPUTA 2009 | DISCUSIÓN | MULTIMEDIA | VIDEOS © 2000 - 2009
Todos los derechos reservados. El Universal Compañía Periodística Nacional. De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.
EL UNIVERSAL | aviso-oportuno.com.mx | AGENCIA INTERNET | El Universal TV | CONEXIÓN RADIO | VE FUTBOL | tVa | EL UNIVERSAL EN YOUTUBE | CIRCULO UNIVERSAL | EL UNIVERSAL MÓVIL | LÉENOS EN RSS | EL UNIVERSAL EN TWITTER | EL UNIVERSAL EN FACEBOOK