En este mes de mayo de 2009 México cumple 10 años de tener un sistema de seguro explícito de depósitos bancarios. Es con la Ley de Protección al Ahorro Bancario, publicada en enero de 1999, y con la entrada en operación del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) en mayo de ese año, con la que inicia esta nueva etapa.Así, México se suma a la tendencia mundial de incorporar a la arquitectura de su sistema financiero la protección explícita y con límites de los depósitos bancarios de los ahorradores, como un ingrediente esencial para promover y lograr la confianza de su sistema bancario en adición a la regulación y a la supervisión. Más de 100 países en el mundo disponen de algún esquema de protección. Existe el consenso de que el seguro de depósito bancario es un instrumento de gran efectividad para evitar retiros masivos cuando algún rumor o manejo inadecuado del banco crea pánico en los depositantes, quienes acuden a retirar su dinero, ocasionando con esa conducta un daño a sí mismos y al sistema bancario. Asimismo, esta protección contribuye a evitar el contagio de un banco a otro cuando inician estos retiros en estampida. El IPAB, al dedicarse a promover la confianza del público ahorrador, y con ello contribuir a la estabilidad financiera, cumple una función social que ha recibido poco reconocimiento: proteger al pequeño y mediano ahorrador, el que carece de los elementos para estar evaluando el riesgo de cada banco para determinar cuál es el más seguro. Hoy el límite de la protección que brinda el IPAB al ahorrador, por todas las cuentas que tenga en un solo banco, es hasta por 400 mil UDIS, lo que equivale aproximadamente a un millón 704 mil 438 pesos. Si el ahorrador desea aumentar la protección de sus ahorros, puede hacerlo diversificando sus depósitos entre las instituciones del sistema bancario. Entre las operaciones que garantiza el IPAB destacan las cuentas de ahorro, cheques o depósitos retirables en días preestablecidos y los depósitos en cuenta corriente asociados a tarjeta de débito, lo que incluye por ejemplo los depósitos de nómina. Es importante señalar que los bancos tienen la obligación de informar a sus clientes si la cuenta que están contratando está protegida por el IPAB. La garantía que ofrece el IPAB es automática y sin costo para el cliente que deposite su dinero en cualquiera de los bancos que operan en México. El 99.8% del total de las cuentas existentes, poco más de 70 millones de cuentas, en los 43 bancos que componen el sistema bancario mexicano, no rebasan el límite de los 400 mil UDIS, por lo que gozan de 100% de la protección. Sólo 0.2% del total de las cuentas rebasa este tope, por lo que el monto excedente no está garantizado por el IPAB, sino por la recuperación que se haga, en su caso, de los activos del banco que entró en problemas financieros. En el caso de que un banco no supere sus problemas financieros, el IPAB junto con las otras autoridades financieras deben tomar las medidas necesarias para que la salida del sistema del banco en cuestión se haga de manera ordenada. Para ello el IPAB debe procurar se preserve el valor de los activos y evitar en lo posible afectaciones al público usuario, siempre en protección de los intereses del público ahorrador y, en general, del sistema de pagos del país. Los gastos de operación y administración del IPAB se cubren con 25% de las cuotas que pagan mensualmente los bancos. Así no les cuesta a los contribuyentes el funcionamiento del instituto. Con el 75% restante de las cuotas se cubre parcialmente el costo financiero de los pasivos que surgieron de la crisis bancaria de 1995. La otra parte de este costo se cubre con recuperaciones por venta de activos y con los recursos aprobados del Presupuesto de Egresos de la Federación. Durante estos 10 años el IPAB ya se probó al pagarle sus depósitos a los pequeños y medianos ahorradores de cuatro bancos que hoy ya no operan (Quadrum, Anáhuac, Industrial y Sureste). También ha cumplido con el papel que el Congreso de la Unión le encomendó en la recuperación de los activos bancarios que surgieron de la crisis sistémica registrada en nuestra economía en 1995. En estos tiempos en que las preocupaciones económicas se han convertido en un asunto cotidiano, es bueno saber que nuestros ahorros depositados en los bancos están seguros y, por consiguiente, que en el momento en que los necesitemos estarán disponibles. Esta es la gran ventaja de contar con el IPAB y sus 10 años de experiencia para proteger los ahorros bancarios de los mexicanos. Economista |