En la 20 Reunión de Embajadores y Cónsules de México, el presidente Calderón los exhortó a defender la imagen del país en el extranjero. Ante la percepción de un país envuelto en la violencia, el Presidente habló del “ambiente de paz y tranquilidad” en el Centro Histórico de la ciudad de México. La preocupación presidencial es prueba fehaciente del impacto adverso que la guerra contra el narco tiene sobre la percepción del país. La imagen negativa tiene consecuencias económicas, ya que una atmósfera de orden y estabilidad es condición necesaria para atraer inversiones y turismo. Lamentablemente, será difícil alterar la percepción sobre nuestro país. La dinámica de los medios de comunicación, nacionales e internacionales, apunta en la dirección contraria. El negocio de los medios de comunicación es transmitir y generar noticias. Si el Metro de la ciudad de México recorre miles de kilómetros sin contratiempos no es noticia. Si ocurre un solo desperfecto y miles de personas quedan varadas, sí es noticia y tendrá cobertura. Tampoco es noticia si miles de mexicanos comen cotidianamente, en tranquilidad, en el centro de la ciudad de México. En cambio, si los comensales de un restaurante son víctimas de la delincuencia la información ocupará un lugar destacado en los medios. Por definición, la noticia es excepcional. Lo rutinario no es noticia. Mientras la delincuencia y las muertes violentas continúen azotando a nuestro país, la imagen de México no mejorará. Los medios seguirán reportándolas dada su naturaleza extraordinaria. Por ejemplo, de las últimas 10 notas publicadas sobre México en The New York Times, la abrumadora mayoría versa sobre secuestros, narcotráfico y muertes (se le ha dado especial atención al secuestro del consultor estadounidense de seguridad, Félix Batista). Incluso la reunión Calderón-Obama se aborda desde el marco de la lucha contra el narcotráfico que vive nuestro país. Nos guste o no, la violencia es noticia, mientras que la ausencia de ella no lo es (a menos que el antecedente sea una guerra civil). Quienes piden que la cobertura sobre México haga referencia a la creación del IFE, del IFAI o a la transición mexicana simplemente ignoran la dinámica de los medios. Éstos viven del presente y, si acaso, tienen memoria corta. En esta materia, parafraseando a Gómez Morín, quienes abriguen ilusiones terminarán desilusionados. jorge@buendiaylaredo.com Analista político |