En 2006 los minipartidos obtuvieron 7% de los sufragios, pero en la elección intermedia de 2003 recibieron 12%. Aunque su presencia todavía no se detecta en encuestas, los partidos pequeños serán un factor clave de la elección del año próximo. ¿A quién le quitarán votos? ¿Hay algo que PRI, PAN o PRD puedan hacer?Se pueden contemplar diversos escenarios. Primero, si el voto para los minipartidos significa un rechazo al establishment partidista, un mayor respaldo para ellos dañaría a las tres grandes fuerzas. La interrogante es si el daño se distribuiría por igual. Si es así, la posición relativa de PAN, PRI y PRD no cambiaría y tampoco el número de distritos de mayoría que alcanzarían a ganar. Sólo perderían espacios por la vía de representación proporcional. Segundo, si el voto por los minipartidos es expresión de un voto opositor, su crecimiento sería a expensas del PRI y del PRD. Una mayor tajada para los minipartidos significa menos votos y curules para ambos. Si el voto opositor tiene tintes ideológicos, el PRD perdería sufragios a manos de quienes le disputan el espectro de la izquierda. Este segundo escenario es favorable al PAN. ¿Qué nos dicen las encuestas? De acuerdo a la encuesta de Buendía & Laredo/EL UNIVERSAL publicada el día de ayer, hay un importante mercado potencial para los partidos pequeños. Cuatro de cada 10 entrevistados (44%) expresó disposición a votar por alguno de ellos, especialmente el PVEM. En este momento, sin embargo, 92% de este grupo pro minipartidos declara una intención de voto por PAN, PRI y PRD similar a la del resto de la población. Esto muestra que la simpatía por los tres grandes también coexiste con la buena voluntad por los partidos pequeños. El balón está entonces en la cancha de PAN, PRI y PRD. Su comportamiento influirá en el número de votos que tengan los minipartidos. Dos factores pueden ayudarles a mantener sus espacios: la cooperación que muestren en el Congreso y la importancia que los votantes otorguen a los comicios. Si los ciudadanos consideran que su voto será de relevancia, será más difícil que desperdicien su voto al apoyar a una fuerza sin posibilidad de triunfo. Y si los tres grandes cooperan, el rechazo al sistema de partidos será menor, lo que restará oxígeno a los minipartidos. Veremos quién gana la partida. jorge@buendiaylaredo.com Analista político |