En una entrevista que hice recientemente a Robert Grenier, ex director de la Unidad Antiterrorista de la CIA, nos comentó que en materia de la estrategia de la lucha antiterrorista de Estados Unidos no se debe esperar grandes cambios (para ver la entrevista completa ir a mi blog: www.anamariasalazar.com).Durante dicha entrevista, Grenier comentaba que sí ha habido avances en la estrategia antiterrorista de Estados Unidos en lo que respecta a la lucha por las mentes y corazones de los musulmanes en el mundo, ya que a Al-Qaeda y grupos afines han ido perdiendo terreno y aumenta el rechazo contra estos grupos que usan la violencia y el asesinato promoviendo supuestos valores religiosos. Pero uno de los pocos lugares en donde ha habido un retroceso en este esfuerzo es en Afganistán y parte de Paquistán, donde estos grupos terroristas de hecho han podido fortalecer su capacidad logística. Obama ha criticado al actual presidente, George W. Bush, señalando que las actividades en Irak han dado como resultado que se disminuyan los recursos y la prioridad estratégica que debería tener la frontera de Afganistán y Paquistán para la seguridad nacional de Estados Unidos. Con la elección del senador por Illinois, podemos esperar que se vuelque más y más la atención de la Casa Blanca hacia Afganistán, donde podría incrementar aún más la presencia militar, reduciendo esta presencia en Irak. También podemos anticipar un incremento sustancial en la presión que ejercerá el gobierno estadounidense al débil gobierno paquistaní. De hecho, en una entrevista televisiva, Barack Obama aseguró que si fuera necesario atacaría ese país, si es que no se tuviera la cooperación necesaria para enfrentar Al-Qaeda. El ex funcionario de la CIA nos expuso también que consideraba que no se estaba pensando en esta lucha de la forma correcta, ya que incrementar la presencia de tropas estadounidenses en esos países, que es lo que se espera que suceda una vez que el nuevo presidente tome posesión, puede ser una espada de doble filo. Más bien, consideraba recomendable trabajar en fortalecer la capacidad de los afganos para hacer frente a esta amenaza no sólo a nivel nacional, sino local también, y proporcionar mayor libertad para llevar a cabo acciones efectivas. Este es un ejemplo de los cambios en la estrategia de seguridad nacional ante la toma de posesión del presidente Barack Obama al tomar las riendas de un país en el cual para muchos analistas un siguiente ataque terrorista es inminente. Pero para entender mejor cuáles podrían ser los cambios fundamentales en la estrategia de seguridad nacional del nuevo mandatario hay que leer un artículo publicado en la revista Foreign Affairs (número de julio-agosto de 2007), en el que el entonces relativamente desconocido candidato Barack Obama resumió cuáles serían sus prioridades en política exterior de ser electo presidente de Estados Unidos. Además de subrayar la importancia de ver “más allá de Irak” y el combate al terrorismo, el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas estadounidenses y establecer nuevas y viejas alianzas alrededor del mundo, él pone un especial énfasis en resolver un serio problema interno que tienen actualmente los estadounidenses: no confían en su gobierno. Recobrar esta confianza es fundamental para poder enfrentar los grandes retos de seguridad que tiene en este momento Estados Unidos. salazaropina@aol.com Analista política |