El último debate, anoche, entre los candidatos presidenciales de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain, nos advierte que, más allá de los sobresaltos de la bolsa de valores, el cambio de moneda y la delincuencia organizada, tenemos en las relaciones con nuestro vecino del norte un amplio frente que atender.
No sólo por los 3 mil 141 kilómetros de frontera, los yacimientos petroleros compartidos, la amenaza común a nuestra seguridad, la migración y un comercio internacional de 300 mil millones de dólares, sino por la lenta e incesante integración demográfica entre ambos países.
Doce millones de mexicanos viven al norte del río Bravo, la mitad sin documentos, y se calcula que 20% de las familias mexicanas tiene al menos un pariente en la Unión Americana.
Aquí, en cambio, residen un millón de estadounidenses, la quinta parte de los que viven fuera de su patria.
Nos habituamos a las hamburguesas, las salchichas y las pizzas, y allá disfrutan de los tocos, los burritos, nachos y jalapeños. Aplaudimos a Madonna y allá cantan los mariachis y se escuchan los corridos, hasta en giras especialmente organizadas por el Instituto Smithsoniano.
El español es la segunda lengua de Estados Unidos, con 45 millones de hispanohablantes, como aquí el inglés, complemento educativo de primera clase.
El republicano McCain, héroe de la guerra, ya estuvo aquí en su campaña, y Obama nos ha visto desde el otro lado de la línea fronteriza, como la candidata a la vicepresidencia Sarah Palin, gobernadora de Alaska, ve a Canadá y, a través del estrecho de Bering, el perfil de la costa rusa.
Cualquiera puede ganar, a pesar de las encuestas, y no nos corresponde tomar partido, sino bosquejar los puntos claves para resolver los problemas que estorban el conveniente desarrollo de una relación bilateral que tiene muchas ventajas que ofrecernos.
Estados Unidos es todavía la principal potencia militar y económica del mundo. El desplome de Wall Street sacudió el sistema financiero global. Y somos vecinos, inevitablemente, con consecuencias inimaginables: se sabe, por ejemplo, que un sheriff fronterizo tenía nexos familiares con uno de los más temibles capos del narcotráfico.
También hay familias formadas con medios hermanos —mexicanos unos, estadounidenses otros— por el dinámico trasiego que no puede ser parado por vallas ni patrullas fronterizas.
En la plaza Olvera, de Los Ángeles, el grito de Independencia se festeja en zapoteco y el número de poblanos en Nueva York es tal que un poblado serrano recibe al visitante con sendos relojes: uno con la hora local y otro con la hora neoyorquina.
El 20% de las familias mexicanas se sostiene con la ayuda de las remesas de su parientes empleados en el país del norte, y en la guerra de Irak han muerto heroicamente soldados de origen mexicano.
Entre los dos países se extiende una tercera nación de varios millones de seres vinculados por la convivencia y los negocios transfronterizos, cada uno con su propia identidad y lealtad a su patria.
No importa a quién se considere ahora ganador en el debate de anoche. Cualquiera de los dos va a servir los intereses supremos de Estados Unidos. Del lado mexicano, sin embargo, sería conveniente replantear la relación bilateral, pero no a ciegas. Necesitamos un mayor y mejor conocimiento de lo que es y cómo funciona Estados Unidos, sea por conveniencia o por defensa propia.
Importa, pues, que abandonemos una voluntaria ignorancia que históricamente nos ha costado mucho y que nuestros órganos de gobierno sigan de cerca la actividad política y económica de un país que, a gustar o no, tiene tanto impacto en el nuestro.
Sin duda, existen muchas razones para estar pendientes de las elecciones del vecino, más sin embargo en mi opinión muy personal, no creo que seamos prioridad para ellos, son muchos los Méxicanos, que hoy viven y laboran allá, algunos se preocupan por sus familias, pero respecta a México, se han olvidado, si acaso, en ocasiones de nuestras fiestas Patria, festejan, pero con más importancia, celebran el halowen, y el día de gracias, creo que son demasiados los que han olvidado sus raices, lo digo con conocimiento de causa, en el estado, hay muchos paisanos viviendo el eeuu, y cada vez que regresan, hay cierto desprecio por la cultura Méxicana, y creo que tienen razón, pues es el pais que ante la falta de oportunidades, decidieron emigra y sufrir todas las humillaciones que conlleva el ser inmigrante.
En fin es solo mi opinón personal.
2008-10-16 19:14
Antonio Vázquez / México
Sólo ingenuos piensan que McCain favorecería más México. Una pista: ¡Como Obama no habra otro mejor para el mundo en décadas!
2008-10-16 13:26
Lic. Pedro García Palazuelos. / San Carlos, Sonora; México.
Comparto la vitalidad que al tema de la relación México-Estados Unidos, le dá el “Editorial”. Soy un convencido de que –de nó suceder algún abominable hecho de sangre– el candidato Demócrata será el próximo presidente de Estados Unidos; y, aún cuando en política –Nacional o Internacional– nádie es “amigo” o “hermanita de la caridad”, lo cierto és, que los gobernantes Demócratas Estadounidenses a través de la historia, han demostrado entender un poco más la IDIOSINCRACIA mexicana. Se abrirá pués, una NUEVA oportunidad para que el Gobierno Mexicano REVISE y REPLANTEE las acciones de la Agenda Bilateral en las que, el tema de la SEGURIDAD PÚBLICA Y NACIONAL con su “Plan Mérida” debe ser fundamental, despojándosele del contraproducente y negativo INJERENCISMO y BELICOSIDAD con la que actualmente se plantea e impone por el Gobierno Republicano de aquel País, y cuya ejecución será aún más desastrosa en la Seguridad Pública mexicana, con los efectos lógicos PERJUDICIALES en la PROPIA Seguridad de los interéses de aquel País, por la geografía y la interrelación natural ¿“Salmónica”? e indisoluble de nuestras sociedades. UN ADELANTO PARA NUESTRO GOBIERNO: El actual Gobernador del Estado de Nuevo México E. U, de profunda amistad con dos Glorias del Automovilismo estadounidense, nó és el conducto político idóneo para que el Gobierno Mexicano entable y estreche relaciones con el actual Candidato Presidencial Demócrata; examinen su entorno y acciones en territorio mexicano, y lo comprobarán. Salvo que comulguen con sus métodos; entonces sí habrá afinidad. Lic. Pedro García Palazuelos.
2008-10-16 12:12
ALEJANDRO SALAS / Boca del Río, Ver.
sI ES CIERTO QUE NOS GUSTE O NO DEBEMOS ESTAR PENDIENTE DE LO QUE SUCEDE ALLÁ PORQUE INFLUYE EN EL MUNDO Y SOBRE TODO EN NUESTRO PAÍS. sIN EMBARGO DE MANERA PARTICULAR PIENSO QUE BARACK OBAMA NO SOLO ES MEJOR PARA EU. SINO PARA MEXICO Y EL MUNDO CON IDEAS MENOS GUERRERAS Y MAS PREOCUPADO POR LAS CUESTIONES SOCIALES Y ECONOMICAS QUE MCCAIN Y SU PRESIDENTE BUSH QUIENES HAN LLEVADO AL MUNDO A LA CRISIS POR SU IDEA ARMAMENTISTA
2008-10-16 11:34
JESUS / NUEVO LEON MEXICO
LA VERDAD ES QUE YA NOSE ENTIENDE , LOSPOLITICOS. NOSTROS COMO MEXIACNOS SIEMPRE NOS BAMOS POR EL BUENO Y POR EL MALO QUE PORQUE ESTE , TINE ESTO Y OTRO POR SER UN VILLANO . YO CREO QUE DEBEMOS ASER NOSTROS LOS QUE DEBEMOS DE VALERNOS
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