El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) tiene una importancia crucial para el desempeño de la economía en un año tan riesgoso como 2009. Este PEF se ve particularmente frágil. Los pilares de sus ingresos están construidos sobre arenas movedizas:1) El precio del petróleo estimado por fórmula legal fue de 80 dólares (inferior al real de 2008, de 96). Este precio ya se tocó hace algunos días. Aunque habrá gran volatilidad, con recesión en puerta, lo razonable es actualizar la fórmula a la baja para no reducir el gasto con la “carreta andando”. En todo caso, el gasto será menor. 2) La producción de petróleo prevista para 2009 es de 2 mil 750 millones de barriles diarios, su nivel actual. Si no se compensa la caída de Cantarell con otros yacimientos, la producción será menor y los ingresos también. 3) La caída de la actividad económica en 2008 ha sido mayor a la prevista, crecimiento de 2.4% y no 3.7%. La estimación para 2009 de 3% se ve muy optimista y la recaudación fiscal puede ser menor. Tiene problemas de estructura. El gasto en seguridad aumenta en forma apresurada, y necesaria, en 20 mil millones de pesos (mmdp). La más beneficiada es la SSP con 10 mmdp; la PGR con 3 mmdp. ¿Cómo se va a gastar? Defensa, la más importante, sólo tiene 6 mmdp más. ¿De dónde salió? Le quitaron 6 mmdp a Agricultura y 13 mmdp a SCT. Se le asignan sólo 50 mmdp, ¡cuando en 2007 ejerció 83 mmdp! El Congreso no aprobará estas reducciones, pero ¿de dónde saldrá el ajuste? ¿Dónde está lo contracíclico? Esta política significa que el gobierno gasta más de lo que sustrae a la economía y, por ello, la estimula. Con equilibrio fiscal, esto no sucede. Además, se dice que el PEF aumenta en 6%, pero eso es frente a lo aprobado hace un año; con el precio más alto del petróleo, se ejerció mucho más. Así, en realidad el PEF no aumenta. No parece que habrá excedente petrolero para 2009. “El pastel se achica y la distribución se complica”. “PEF, manzana de la discordia”. El gasto social es el que más crece, pero no sólo por razones altruistas. Habrá una desenfrenada competencia en gastos electorales entre gobierno federal y estados en el primer semestre. Después de las elecciones vendrá la cruda, si caen los ingresos. En suma, el PEF está “prendido con alfileres” y, ¿si se caen los alfileres? Ojalá que no. Ex subsecretario de Hacienda |