Como dice el viejo refrán, “el gozo se vino al pozo” con los últimos resultados dados a conocer por el Banco Mundial sobre la pobreza extrema, después de que en 2007 manifestaba felizmente que por primera vez en la historia se había logrado reducir la cifra global a 986 millones de extremadamente pobres, que siempre era superior a los mil millones.Ahora, el 26 de agosto pasado, los estudiosos del tema en el mismo banco han encontrado que en el mundo subdesarrollado son cerca de mil 400 millones de personas en esa condición. Para explicarlo argumentan que dicho incremento es producto de una mejor medición lograda mediante un profundo estudio de los precios de cientos de productos en 146 países y ha obligado al banco a establecer una nueva línea de pobreza extrema, modificando el tradicional y falaz dato de un dólar diario a 1.25 dólares. La cifra de un dólar diario proviene de un famoso estudio del Banco Mundial, que la ONU tomó como referencia para la propuesta de eliminar la pobreza extrema a la mitad en 2015. Por cierto, cuando se anunció dicha propuesta el comandante Fidel Castro dijo que en un mundo con los recursos que tiene este objetivo era una vergüenza. A mi juicio sigue siendo una burla, pues la fijación de 25 centavos de dólar adicionales parte de suponer que los pobres extremos pueden sobrevivir, por ejemplo en México, con menos de 15 pesos diarios, lo cual es casi imposible. Ahora tenemos que, según el Banco Mundial, en América Latina y el Caribe los pobres extremos pasaron de 27 millones a 45 millones de personas, gracias a esos 25 centavos de dólar. También en otros países se elevaron las cifras de los extremadamente pobres, como India, donde pasaron de 266 millones a 455 millones de personas, mientras que en China, con todo y su despliegue mediático de los Juegos Olímpicos, pasaron de 106 millones a 207 millones. Ahora, el banco dice que habrá que esperar a 2011, cuando realice un nuevo estudio sobre los precios a nivel mundial, con la esperanza de que bajen las cifras. Estos son puros buenos deseos. El mundo tiene cerca de 6 mil 500 millones de personas y de ellos, según los datos, 2 mil 500 millones se encuentran en pobreza. Es decir, hoy la tercera parte de la humanidad es pobre y no tiene para cuándo superar dicho nivel. Como todos sabemos, nuestro país tiene alrededor de la mitad de su población en situación de pobreza y enfrenta un crecimiento exagerado de los precios debido fundamentalmente a la especulación, tanto externa como interna, y a la poca capacidad del gobierno para combatirla. Si no se acomete decididamente este flagelo se estará contribuyendo a una conflagración social cuya gravedad pondría en serio riesgo la estabilidad social, ahora que nos encaminamos a conmemorar los 200 años de la Independencia y los 100 años de la Revolución. Las condiciones están dadas para ello, sobre todo en este país donde las disparidades del ingreso son de las peores en el mundo y nada se hace para reducirlas. Es más, pareciera que se hace todo lo contrario al no querer realizar, de una vez por todas, una reforma fiscal profunda que permita al gobierno obtener más ingresos y con ello distribuir mejor el gasto público y la inversión para reducir la pobreza Cada día que pasa sin que se haga algo aporta su granito de arena para una situación desastrosa que desde hace varios años muchos hemos denunciado. Analista político y economista |