No hay duda de que el gobierno de Bush enfrenta niveles históricos de repudio ciudadano debido a que la economía atraviesa por una fase crítica para votantes y mercados mundiales, mientras las incursiones punitivas en Irak y Afganistán son cuestionadas por altos costos financiados con deuda, sin resultados positivos. El último agregado a su desastrosa gestión fue el recordatorio tripartito del fin de la unipolaridad cuando Rusia regresó a los días negros de Stalin precisamente en tierras de éste, con una posición que aún no se ha logrado dimensionar por el tamaño del desafío.La mediación francesa y el fracaso del Consejo de Seguridad invocaron el inmovilismo de la guerra fría, redondeado con la irrupción espectacular de China como potencia mundial, todo lo cual ocurrió sin presencia estadounidense. Ese es el contexto en que inicia el lunes la convención demócrata. Hay claridad de los estrategas de Obama sobre que urgen medidas para enfrentar estas realidades. Es claro y extraño que los negativos presidenciales no han dañado al candidato republicano, con el desconcierto explicable de sus adversarios. La encuesta Reuters/Zogby da a McCain 46% contra 41% de Obama. Los sondeos coinciden en que los 12 puntos de ventaja que tenía éste en junio se han convertido en empate técnico, dato preocupante a descifrar en Denver. La imagen fresca con un proyecto capaz de responder a la incertidumbre generada por el desplome de los niveles de bienestar causado por la burbuja inmobiliaria, el precio de alimentos y el costo de combustibles ha sumido al electorado en una angustia social que no ha logrado alcanzar el mensaje del demócrata. Contrastando con la exitosa gira europea, el verano ha sido magro en avances. Las interrogantes superan las escasas respuestas programáticas, propiciándose cuestionamientos sobre su falta de experiencia para asumir la reconstrucción económica, prioridad impostergable del votante, que hizo a un lado las dudas sobre su capacidad como comandante en jefe simplemente porque esto no incide en el bolsillo. La introspección inédita de la población los lleva a plantearse si saldrán de la pesadilla que viven para recuperar el sueño americano. Las convenciones son eventos que elevan la visibilidad mediática de los aspirantes aumentando el impacto designando compañeros de fórmula. Ambos candidatos deben hacer la buena selección, interpretando correctamente inquietudes y demandas electorales. En visitas recientes he percibido un fenómeno que creía superado. Existe la certeza de que algunos que se expresan a favor de Obama cambiarán al emitir el voto, confirmando que no estaban preparados para elegir a un afroestadounidense, pero tampoco a reconocerlo públicamente. Otros siguen entrampados en el dilema de los 72 años de edad de McCain. Es factible que la campaña de otoño sea la más reñida en décadas, lo cual aumenta el margen de riesgo para México, en tanto la vecindad nos expone al bazar de la contienda. La plataforma demócrata reclama la revisión del TLCAN y, en el mejor caso, inclusión de nuevos condicionantes paralelos. La presión conservadora republicana, con influencia por su peso económico, incluyó textos ominosos sobre migración, subrayando un sellamiento radical de la frontera. Es preocupante que la atención política mexicana esté concentrada en la agenda doméstica, sin una estrategia capaz de enfrentar los riesgos de un debate fuera de nuestro país, que en este caso sí nos incumbe. montesco98@yahoo.com Analista político |