La ilusión de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en vigor desde 1994 entre México, Estados Unidos y Canadá, es que para cada uno de los signatarios significaría solamente ventajas, sin considerar las cesiones que inevitablemente deben hacerse en este tipo de instrumentos trilaterales, no unilaterales.
En Estados Unidos, la oposición al TLC se sustenta en que es más favorable para México que para ellos.
Para México, donde hemos ganado avances en las exportaciones, la esperanza es no admitir productos agrícolas subsidiados, que se imponen en el mercado, en perjuicio del campo mexicano, y abrir mayores espacios para el tomate, el azúcar, el café, el chile, los cítricos y las legumbres, que dan la pelea a las cosechas de California, Florida y Nuevo México.
La propuesta de plataforma electoral que el Partido Demócrata espera entregar a su virtual candidato presidencial, Barack Obama, la semana próxima en Denver, durante la convención de su partido, plantea la renegociación para que el TLC “funcione mejor para nuestros tres países”, pero que responde al interés de la clase trabajadora en mejorar sus condiciones, afectadas por el cierre de empresas y la pérdida de empleos… por culpa del TLC.
En buena medida, Obama debe su auge electoral a los sindicatos, a la llamada izquierda del Partido Demócrata, y tiene que responder a las expectativas despertadas. Como consecuencia de ello, grandes corporaciones, como Wal-Mart, ven a Obama como un peligro potencial porque desde su punto de vista favorecería la sindicalización de los trabajadores y las “obligaría” a cerrar sucursales y a despedir a miles de personas.
En Estados Unidos, menos de 13% de los trabajadores del sector privado pertenece a un sindicato. Wal-Mart tiene una plantilla de 100 mil trabajadores, en condiciones contractuales denunciadas por Obama como perjudiciales para los empleados.
Una renegociación del TLC no es ni puede ser una decisión unilateral.
Debemos ser cautelosos, porque una renegociación no será necesariamente para bien.
Conformismo y fama deportiva
Joaquín Capilla, el más exitoso de los deportistas mexicanos en Olimpiadas, sobrevive hoy en un pequeño departamento a sus 80 años. Los últimos titulares en la prensa sobre sus problemas personales reflejan que la fama puede convertir a un héroe en una vergüenza nacional.
Otros ejemplos de derrumbes en el deporte han sido Noé Hernández y Soraya Jiménez, aunque el fenómeno es mundial. Muchos atletas —como sucedió a Marion Jones, cinco veces oro olímpico— pierden todo, dinero, reconocimiento y preseas, en el curso de unos cuantos años.
Parece haber una condición de precariedad económica y social, previa al éxito, que ocasiona en el deportista un ansia de excesos cuando se ve rodeado de lo que siempre careció. El desarrollo físico necesita del sicológico. El componente mental que impulsó el lunes a la rusa Yelena Isinbayeva a no conformarse con el oro y buscar el récord mundial en salto de altura (impuesto por ella misma años atrás) es un motor importante.
A juzgar por los resultados en Beijing, los mexicanos carecen de ese factor. Sería bueno acompañar contratos de publicidad y regalos con preparación académica y sicológica que les brinde esa ambición.
Al dar lectura a la integridad de la nota, lo mismo que ha pasado con los deportistas ha pasado con nuestra economia, una total y absoluta falta de preparación, salvo sus honrosas excepciones, nuestros políticos se la han pasado en pleitos caseros e intrascendentes para la vida pública, la esencia de la constitución del estado se ha ido perdiendo por la falta de visión de un verdadero estadista y de cuadros formados de acuerdo a nuestra realidad nacional, en efecto a lo largo de mi vida he visto como por las calles deambulan perdidos en el alcohol o las drogas quienes fueron glorias nacionales, pero lo que nos ha llevado al traste los malos y deficientes programas educativos y formativos.
Da pena los resultados de las pruebas tanto enlace como a la que se sometieron los aspirantes a una plaza dentro de la Secretaría de Educación Pública, la de los médicos en su oportunidad, del número de personas que copian en un exámen, los intereses mezquinos de algunos políticos o sectores de la pobliación no pueden continuar perjudicando al México que en algún momento de su historia en los albores del siglo pasado contaba con ilustres pensadores como los intelectuales de la talla de Vasconcelos, Caso, Lombardo, por favor si como ciudadanos hoy estamos molestos con los grados de delincuencia, esa molestía también debe considerarse al momento de las votaciones o en su defecto, exigir que los representantes del pueblo establezcan la forma para revocar el mandato de nuestros gobernantes o sus familiares o dependientes que violan la constitución y no pasa nada, se gastan el presupuesto en cosas superfluas y desconocen la esencia de la misión por la cual fueron electos, mantener la paz y la tranquilidad social, permitiendo el desarrollo armónico del gobernado, por favor iniciemos con un nuevo modelo educativo en la que no se obligue a los profesores a pasar a los niños porque no debe haber reprobados y lleguen ignorantemente a Presidentes de la república a comentar a cerca del gran escritor argentino Jorge Luis Borges ignorando quien fue o acerca de los 25 mil millones de educandos que regresaron a clases o pensar en la renegociación del TLC cuando se tuvo más de una decada para leer cada uno de los capítulos de acuerdo a su entrada en vigor, como afectaba los sectores productivos, su trascendencia e importancia para no quedarnos rezagados.
la preocupación de muchos debe ser cambiemos la mentalidad de nosotros y de nuestros niños, que por muy humildes que se sea la fortaleza radique en el espíritu como lo reza el Alma Mater de muchos y grandes mexicanos que han trascendido en la vida nacional e internacional, propuesta que exista una materia que peermita el crecer y trascender, ya no busquemos pretextos y justificaciones por el bien de todos.
2008-08-20 14:43
Eduardo / D. F.
Hombre pero que tonteria, claro que el TLC es muy bueno para México, si lo reneegociamos solo vamos a perder, ya dejen ese discurso de que todo lo que hacen otros paises o los empresarios es para perjudicarnos, creanme que México no es el centro del mundo, y hay gente que legitimamente quiere hacer neegocio.
2008-08-20 13:38
Raul / Nueva York
Completamente de acuerdo de Sergio con respecto a la situacion de Mexico frente al TLC, mas que renegociar tratados lo que hace falta es un plan estrategico que lleve a Mexico a jugar un rol GLOBAL utilizando sus fortalezas, tal como lo han hecho Espania con el turismo o India con las telecomunicaciones. Mexico no puede seguir siendo un jugador reactivo dentro de la globalizacion.
2008-08-20 11:46
erasmo g. / xalapa
ANTE LA SITUACION DE GRANDES INDUSTRIALES DE LOS DISTINTOS RAMOS DE LA ECONOMIA DE LOS EEUU. ANTE LOS EMBATES POLITICO PUBLICITARIOS DE OBAMA AL MOMENTO DE ASUMIR LA PRESIDENCIA (SI ES QUE SE DA), SE VERIA COMPLETAMENTE AFECTADA EN SU STATUS, POR LO QUE HAY QUE ESTAR MUY PENDIENTE DE LA PERSONA QUE EL PARTIDO LE IMPONGA PARA QUE SEA EL VICEPRESIDENTE, YA QUE DE GANAR OBAMA, PODRIA DARSE UN MAGNICIDIO Y DE ACUERDO A LAS LEYES AMERICANAS, EL VICEPRESIDENTE OCUPARIA LA CASA BLANCA, COMO FUE EL CASO DE KENEDY, Y SI ESTA DE ACUERDO CON LOS INDUSTRIALES ESTOS NO SUFRIRIAN NINGUNA CONSECUENCIA, PORQUE TODO SEGUIRIA DE ACUERDO A SUS PROYECTOS EXPANSIONISTAS. BUENO ESA es la opinion de alguien que solo mira las posibilidades...
2008-08-20 11:41
Sergio Pineda / NY
La ventaja competitiva de Mexico dentro del TLC son sus bajos salarios. Si se incrementan los salarios, Mexico dejaria de ser competitivo bajo el actual diseño del TLC. La consecuencia obvia, y que solo se puede negar desde un punto de vista perverso es que el TLC significa que los mexicanos tenemos que ser pobres eternamente en orden de poder atraer inversiones. El TLC significa condenar a los mexicanos a la pobreza eterna. Simple e imposible de negar.
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