La violencia criminal se ha instalado en México con una impunidad tal que, por desgracia, buena parte de la sociedad ha llegado a asumirla como si se tratara de una realidad inexorable, una nueva fatalidad nacional, una manifestación cotidiana de la imposición de la fuerza sobre la razón y el valor de la vida. Desde hace tiempo hemos sido testigos o víctimas, pasivos o impotentes, de miles de crímenes.Y lo que es peor: rehenes del miedo y de la evasiva, silenciosa, irresponsable esperanza de que la violencia no nos afecte directamente, como si esta suerte de evasión colectiva respecto a las tragedias de los otros nos pusiera a salvo; como si se tratara de una suma de destinos individuales ajenos a nosotros; como si fueran casos que sufren extraños. Hay tragedias, sin embargo, que se vuelven emblemáticas y nos sacuden a todos. No importan los motivos que hacen de un crimen, entre miles, el punto de quiebre, la ruptura del letargo, la sacudida de emociones y conciencias. La pérdida de cualquier vida producto de la violencia criminal debería ser razón suficiente para dejar de ver las tragedias de otros como tragedias de extraños. No ha sido así. Pero llega un momento donde la indignación motivada por un crimen alcanza una dimensión común. Y entonces se nos abre la posibilidad de asumir que la desgracia que implica cualquier crimen, todos los crímenes, no puede sernos ajena, por la sencilla razón de que no somos y no podemos vernos como extraños. El secuestro y asesinato de Fernando Martí nos ha indignado profundamente. Una vida inocente truncada por la barbarie criminal, la estupidez, la sinrazón. En su memoria, con el más absoluto respeto a su familia ante un dolor irreparable, su muerte debe darnos la fuerza para responder con firmeza y con inteligencia, pero sobre todo con el espíritu solidario y la conciencia plena de que cada crimen es un crimen contra todos. Acabemos, empezando por nuestras conciencias, con la resignación ante la violencia, porque las muertes son de todos. Presidente del Partido Socialdemócrata |