La ciudad de Salamanca, Guanajuato, es una de las más contaminadas del país, con niveles de calidad del aire inferiores a los del DF o Guadalajara. Una de sus principales fuentes de contaminación es la central termoeléctrica de la CFE, que no sólo arroja emisiones sino que ha ocasionado diversas contingencias ambientales por derrames de combustibles al río Lerma.En marzo de 2007 ocurrió un derrame de miles de litros de combustóleo por la ruptura de un ducto, que alcanzó el río y provocó contingencias ambientales que la CFE no pudo controlar y tuvo que solicitar apoyo de Pemex. Pero dicho derrame y la ineficacia para actuar con prontitud dañaron la calidad del agua y a especies de flora y fauna silvestre, así como terrenos agrícolas. Hasta hoy no se conoce con certeza la cantidad de litros de combustóleo derramados ni los daños ocasionados. El superintendente general de la central reconoció que debido a la ruptura de una tubería, 800 litros de combustóleo alcanzaran a vaciarse en el río Lerma. No obstante, a finales del mismo mes, el subdelegado de la Comisión Estatal del Agua en Michoacán denunciaba que procedería legalmente contra quien resultare responsable por los daños ocasionados por el derrame de más de 6 mil litros de combustóleo a las aguas del río Lerma; en tanto que cifras proporcionadas por ONG reportaban que en marzo de 2007 se derramaron al río más de 300 mil litros de combustóleo. A poco más de un año de aquella contingencia ambiental, el 15 de junio autoridades de Protección Civil detectaron un nuevo derrame de combustóleo proveniente de la central de CFE en Salamanca. Con este nuevo incidente volvió a reinar la opacidad, toda vez que mientras la Profepa aseguró que la fisura, que generó un derrame de 500 litros de combustóleo, fue ubicada dentro de las instalaciones de la CFE, los trabajadores de la paraestatal declararon que el derrame estaba lejos de ser controlado porque la fuga no ha sido detectada. En ninguno de los incidentes la CFE ha presentado cifras oficiales de la cantidad de combustóleo derramado y tampoco lo ha hecho la Profepa sobre las afectaciones ocasionadas al medio ambiente. Los ciudadanos y las autoridades locales han quedado simplemente indefensos frente a la opacidad de las autoridades federales. Presidente nacional del PVEM |