El 13 de junio se cumplieron 50 años del fallecimiento de mi padre, Victoriano Anguiano Equihua, purépecha nacido en 1908 en San Juan Parangaricutiro, o de las Colchas, Michoacán, pueblo indígena y cruce de caminos de la sierra Tarasca aledaña a Uruapan.Durante la primera década de la Revolución, mi abuelo había estado en las filas carrancistas y, al regresar a su terruño, quedó como jefe de la reserva rural del lugar, un tipo de organización informal por medio de la cual los regímenes revolucionarios preservaban el control de las áreas montaraces. Él era, además, de los pocos alfabetizados de su comunidad, pues en su juventud había pasado por un seminario, y a sus numerosos hijos los tenía en escuelas públicas. Cuando surgió la agitación cristera, al cura del pueblo le pareció natural reclutar a Don Hermenegildo a esa causa, pero éste no solamente rechazó la invitación, sino expulsó a aquél del pueblo. Pocos días después, mi abuelo sería emboscado y asesinado. Mi padre, el primogénito, tenía 19 años de edad y estudiaba en la ciudad de México, pero dejó los estudios a fin de perseguir a los cristeros alzados, insensata tarea de la que pronto lo harían desistir los ruegos de su madre. Regresó a la universidad, esa vez a la de San Nicolás, en Morelia, donde concluiría la carrera de abogado, y de la cual sería rector durante los años 1940 a 1942. En un elocuente epitafio escrito por José Alvarado, se dice que Victoriano Anguiano fue hombre de pasiones fuertes, combatiente y combatido, que supo escoger adversarios formidables, en obvia referencia al hecho de que mi progenitor sería adversario leal y frontal del general Lázaro Cárdenas, con quien había comenzado su carrera cuando éste lo invitó, en su último año como gobernador de Michoacán, a recorrer el estado. Mi padre era un extraordinario orador bilingüe. La ruptura con el general ocurrió en 1935 cuando don Lázaro era presidente de la República y mi padre diputado federal por el PNR, y fue desaforado, junto con otros legisladores. Después sería profesor universitario, rector de la mencionada universidad, fundador del Partido Popular y nuevamente diputado, y magistrado del Tribunal Superior de Justicia del DF. Su vida fue breve, intensa y rica en conocimientos, y creo que fiel reflejo de un medio siglo complejo y heterodoxo de política mexicana, por eso hago este breve relato de ella. Profesor investigador de El Colegio de México |