Aviso Oportuno inmuebles | empleos | vehículos | varios
Buscar en: EL UNIVERSAL
El Universal
Columnas
México D.F., a 18 de junio de 2008 | 11:43 PM

Eugenio Anguiano
Mi padre
18 de junio de 2008


El 13 de junio se cumplieron 50 años del fallecimiento de mi padre, Victoriano Anguiano Equihua, purépecha nacido en 1908 en San Juan Parangaricutiro, o de las Colchas, Michoacán, pueblo indígena y cruce de caminos de la sierra Tarasca aledaña a Uruapan.

Durante la primera década de la Revolución, mi abuelo había estado en las filas carrancistas y, al regresar a su terruño, quedó como jefe de la reserva rural del lugar, un tipo de organización informal por medio de la cual los regímenes revolucionarios preservaban el control de las áreas montaraces.

Él era, además, de los pocos alfabetizados de su comunidad, pues en su juventud había pasado por un seminario, y a sus numerosos hijos los tenía en escuelas públicas. Cuando surgió la agitación cristera, al cura del pueblo le pareció natural reclutar a Don Hermenegildo a esa causa, pero éste no solamente rechazó la invitación, sino expulsó a aquél del pueblo. Pocos días después, mi abuelo sería emboscado y asesinado. Mi padre, el primogénito, tenía 19 años de edad y estudiaba en la ciudad de México, pero dejó los estudios a fin de perseguir a los cristeros alzados, insensata tarea de la que pronto lo harían desistir los ruegos de su madre. Regresó a la universidad, esa vez a la de San Nicolás, en Morelia, donde concluiría la carrera de abogado, y de la cual sería rector durante los años 1940 a 1942.

En un elocuente epitafio escrito por José Alvarado, se dice que Victoriano Anguiano fue hombre de pasiones fuertes, combatiente y combatido, que supo escoger adversarios formidables, en obvia referencia al hecho de que mi progenitor sería adversario leal y frontal del general Lázaro Cárdenas, con quien había comenzado su carrera cuando éste lo invitó, en su último año como gobernador de Michoacán, a recorrer el estado. Mi padre era un extraordinario orador bilingüe.

La ruptura con el general ocurrió en 1935 cuando don Lázaro era presidente de la República y mi padre diputado federal por el PNR, y fue desaforado, junto con otros legisladores. Después sería profesor universitario, rector de la mencionada universidad, fundador del Partido Popular y nuevamente diputado, y magistrado del Tribunal Superior de Justicia del DF. Su vida fue breve, intensa y rica en conocimientos, y creo que fiel reflejo de un medio siglo complejo y heterodoxo de política mexicana, por eso hago este breve relato de ella.

Profesor investigador de El Colegio de México

  Acerca del autor
email:editor@eluniversal.com.mx

Inspiración en el interés público, responsabilidad, búsqueda de la verdad, de permanente justicia y del cumplimiento de los derechos humanos, son los principios que rigen la editorial que día a día publica EL UNIVERSAL en torno a los acontecimientos principales en México y el resto del mundo.

Columnas anteriores
Refundación de EL UNIVERSAL
17 de junio de 2008
Ciencia contra dogma
17 de junio de 2008
Soberanía, narco y derechos humanos
17 de junio de 2008
El deber de EU contra el narco
16 de junio de 2008
Alimentar el ‘sospechosismo’
13 de junio de 2008
Buscador
Buscador
Autor:
Columna:
Autor Editorial:
 
DIRECTORIO | CONTÁCTANOS | CÓDIGO DE ÉTICA | PUBLICIDAD | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
EL GRÁFICO | MINUTO X MINUTO | EL MUNDO | MÉXICO | ESTADOS | DF | FINANZAS | PYMES | DEPORTES | ESPECTÁCULOS | CULTURA | ESTILOS | CIENCIA | COMPUTACIÓN | AUTOPISTAS | DESTINOS | SALUD |TU DINERO | GUÍA DEL OCIO | DISCUSIÓN | MULTIMEDIA | VIDEOS © 2000 - 2008
Todos los derechos reservados. El Universal Compañía Periodística Nacional. De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.
EL UNIVERSAL | aviso-oportuno.com.mx | AGENCIA INTERNET | CONEXIÓN TV | CONEXIÓN RADIO | VE FUTBOL | tVa | EL UNIVERSAL EN YOUTUBE | CIRCULO UNIVERSAL