Afirmar que el mundo cambia constante y rápidamente parecería una simpleza cuando los cambios ocurren a veces en cuestión de horas, y los medios no pueden quedarse atrás. Hay quien dice que los medios impresos son obsoletos; hay quien afirma que los periódicos e internet se complementan. EL UNIVERSAL, hoy, señala muy claramente su posición frente a esos cambios y de hecho los abraza.Los motivos tienen menos que ver con la mercadotecnia que con la convicción de mantenernos al paso de un medio en constante evolución para vincularnos en mayor medida con los lectores, en el propósito común de enterarnos bien y entender mejor lo que sucede en el mundo. Los cambios en la presentación buscan facilitar el encuentro de los acontecimientos sobresalientes, con sus respectivos exámenes en suplementos como Ideas, opinión y análisis y revaloración de otros temas en secciones como Artes y estilos. La jerarquía de la información será advertida con claridad. Los cambios, que abarcan tanto un diario impreso como nuestro sitio de internet, eluniversal.com.mx, son algo sin precedente en México, porque de hecho implican un rediseño masivo de uno y otro, que incluye el lanzamiento de nuevas secciones en el impreso y nuevos sitios verticales en on-line, como la creación de una emisión multimedia integrada por la combinación de imágenes, textos, videos y grabaciones sonoras. El rediseño simultáneo de nuestro tradicional vehículo impreso y del portal electrónico es una apuesta a la altura de lo que se hace en otros grandes medios del mundo y que mantiene a esta casa editorial a la vanguardia de los medios en México. La filosofía central es seguir en el camino de la interacción con los lectores, en la actual fase de los medios de comunicación que muchos han definido como internet 2.0, y que se significa precisamente por una mayor vinculación entre el medio y sus c0nsumidores, que de actores pasivos pasan a ser activos. Y esa es de hecho la idea central de “EL UNIVERSAL 2.0”: invitar a sus lectores a entrar en una colectividad centrada alrededor de la noticia, pero con la idea de analizarla, discutirla y con la búsqueda declarada de hacerla más comprensible en todas sus facetas. Internet 2.0 se distingue por esa interacción, y esa es la idea de EL UNIVERSAL. De hecho, no es gratuito que sea el único medio mexicano que pone su editorial a la consideración y discusión de sus lectores, ni que en los últimos meses haya multiplicado sus blogs y chats y planee ir mas allá en el futuro inmediato. En la faceta de multimedia, los usuarios no sólo podrán emitir sus propias opiniones, como hasta ahora, y ofrecer sus particulares historias, sino que tendrán la posibilidad de hacer pedidos a la carta, en una asombrosa combinación de textos, imágenes, grabaciones sonoras, videos y lo que será aquí la primera emisión periodística por televisión. Esta será la quinta vez en que se renueva nuestra página de internet desde que entró en operación en tiempo real en marzo de 2001. Desde entonces hasta ahora el portal se ha convertido en uno de los websites de periódicos de habla hispana más visitados del mundo. Y si el diario impreso es ahora todo color y con mayor fuerza gráfica, no es en perjuicio sino con la idea de realzar una oferta informativa de primera línea, integrada ya en un concepto en el que la noticia misma es parte de nuestra operación de internet, y su profundización y explicación está en las páginas que hoy están en sus manos. Y queda claro, sin duda, la vocación de servicio de EL UNIVERSAL y su compromiso por mantenerse al día y a la vanguardia. |