Ayer fue un día muy triste en la lucha contra el narcotráfico. En un solo enfrentamiento, en Culiacán, Sinaloa, los asesinos a sueldo de las mafias dieron muerte a por lo menos siete heroicos policías federales y dejaron heridos a cuatro. Por el lado de la banda criminal hubo un muerto y dos sospechosos fueron apresados.
Nunca las fuerzas federales de seguridad habían recibido un golpe de tal magnitud, que ocurre a menos de tres semanas del asesinato de Édgar Millán, coordinador de Seguridad Pública, abatido después de la muerte de otros mandos federales, el 1 de mayo.
En el Consejo de Seguridad Nacional se debe analizar cuidadosamente no sólo el trágico balance mensual del enfrentamiento armado entre policías y malhechores, sino la urgente necesidad de replantear la estrategia del combate al tráfico de drogas.
La acción de la fuerza pública es indispensable, pero ya es hora de admitir que por sí sola no basta para ganar esta guerra. Mientras la trágica cuenta parece perder sentido, nuestros “aliados” estadounidenses regatean los apoyos de la Iniciativa Mérida, que ya bajaron de 500 a 350 millones de dólares, en equipo, aeronaves y cursos de capacitación. México aporta unas 20 veces más, en dinero, y todos los muertos.
Son combatidos los sicarios que pelean por las plazas de la droga y algunos capos llegan a la cárcel; sin embargo, no se actúa con igual energía contra quienes manejan las redes financieras del blanqueo de dinero ni contra las cadenas de corrupción que en las entidades policiales y los sistemas judiciales y penales favorecen a los delincuentes.
Menos se ejerce acción alguna contra quienes desde el poder público y económico protegen indudablemente a los magnates del tráfico criminal de estupefacientes, armas y personas.
Es hora de ir al fondo del problema, que no es sólo de México, sino también, y principalmente, de Estados Unidos. Apenas la semana pasada, George Inkadosian, proveedor de armas para los cárteles mexicanos de la droga, fue liberado en Phoenix, Arizona, con una fianza de 75 mil dólares para enfrentar un juicio por fraude, lavado de dinero y asistencia a una organización criminal, que son precisamente los puntos vulnerables para atacar el narcotráfico.
El 90% de las armas que llegan a los narcotraficantes mexicanos procede de Estados Unidos y entra por Nogales, El Paso y Yuma, pero son invisibles para unas autoridades estadounidenses muy ocupadas en perseguir indocumentados. No hay otra forma de derrotar al crimen organizado.
Casualmente no siguen la pista del dinero...
asi no hay manera de ganar "la guerra"
2008-05-28 19:16
Javier A. H. / Cd. Juarez, Chih.
Es notorio que las autoridades, particularment el gobierno federal,manifiesta una asombrosa ineptitud e incapacidad en el area de seguridad,pero en las otras, tales como empleo,economia,educacion,ciencias, cultura, es absolutamente ignorante,inepto,incapaz,demagogo y mentiroso.en pocas palabras NO TIENE NADA DE GOBIERNO.
2008-05-28 18:53
jorge perea / mexico df
¿Quién es el perdedor en esta lucha improvisada contra la mafia? ¿Realmente se puede combatir al narcotráfico con estos medios?
2008-05-28 18:50
Carlos / México
Me da gusto saber que los escritos como el que presentó Carmen Aristégui, el pasado viernes 23, tiene consonancia en otros medios como El Universal, porque el tema abordado así lo requiere, sobre todo porque aporta elementos sustanciales y no sólo enuncia o denuncia (aprobando o desaprobando) las acciones del Ejército o la Policía para detener al crimen organizado. En su texto, Aristégui considera los trabajos de los doctores Samuel González y Edgardo Buscaglia sobre la corrupción, la violencia y el crimen organizado, para evaluar lo que hasta ahora el Gobierno mexicano ha hecho al respecto. "Buscaglia afirma que los países que alcanzaron el éxito contra el narcotráfico basaron su estrategia en cuatro vías: 1) ataque a las cúpulas del narcotráfico, 2) ataque a sus brazos armados, 3) ataque a sus redes financieras y 4) combate a la protección política y la corrupción", nos comparte Aristégui, para señalar que el gobierno mexicano "ha sostenido una estrategia que transita básicamente por las dos primeras vías, sin tomar como prioritario el combate dentro de las redes financieras y sin desmontar la protección política que hace posible que el narcotráfico domine zonas enteras del país". Esto mismo es lo que hoy nos presenta el Editorial de El Universal. Este tipo de reflexiones y acciones (consonancia a escritos sustanciales),considero, debe ser una de las principales responsabilidades de todo medio de información: mantener en su agenda las soluciones a los problemas que están dañando a nuestro país y no sólo dar espacio a la denuncia, y menos a la basada en la descalificación de los actores e instituciones.
2008-05-28 18:40
ANONIMO / ACAPULCO, MEXICO
YO COMENTO QUE PERSONAL DE LA POLICIA FEDERAL LE FALTA MAS ADIESTRAMIENTO Y TACTICAS PARA ESTE TIPO DE EVENTOS.
EL CONSEJO DE SEGURIDAD INTEGRADOS POR SEDENA, SEMAR Y POLICIA FEDERAL INCLUYENDO DIVISION CAMINOS, DEBERAN CERRAR FILAS PARA ENTRAR DE LLENO Y QUE NO INTERVENGAN LOS DERECHOS HUMANOS, PORQUE LOS DERECHOS HUMANOS LIMITAN FUERZAS A LAS FUERZAS FEDERALES (VALGA LA REDUNCIA) O QUE COMISIONEN A PERSONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LOS OPERATIVOS AL NARCOTRAFICO PARA QUE SE DEN CUENTA Y LO VIVAN EN CARNE PROPIA, POR QUE NO ES LO MISMO EXPONER SU PUNTO DE VISTA A ESTAR EN EL CAMPO DE BATALLA.
2008-05-28 16:59
BÚSQUEDA
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