| Cuando hace 30 años el pontífice católico Paulo VI procedente de Roma arribó en un gran jet al aeropuerto de Nueva York, fue recibido por un impresionante cortejo de autobuses y elegantes limusinas. Le rindieron honores, lo vitorearon y acompañaron a la sede de la ONU, donde pronunció un sólido discurso acerca de la paz y el concierto de las naciones. Y se dice que Cristo y San Pedro, asomados al balcón del cielo, se embobaron con la escena. San Pedro le comentó al Señor: “¡Y pensar que cuando comenzamos la aventura de nuestra Iglesia, aquel domingo de ramos, solamente pudimos conseguirte un borrico para que te montaras en él, y a un puñado de ignorantes para que te aclamaran espantándote las moscas con hojas de palma! ¡Mira cómo hemos progresado!”. No tan optimista es el chascarrillo que se analoga al referir que en abril de 1972 el fundador del PAN, don Manuel Gómez Morín, descansó en el Señor, y al encontrarse en los cielos con su amigo y compañero Efraín González Luna, muerto seis años antes, le comentó de inmediato: “¡Caray, don Efraín, es desesperante lo poco que hemos logrado con nuestro partido a lo largo de 33 años de ímprobo trabajo! En estos días contamos con sólo unos cuantos diputados federales, ninguno reconocido como triunfante por mayoría, todos asignados en esa especie de regalo que inventaron para simular que hay democracia y respeto de las minorías. “¡Nunca nos han admitido triunfos en el Senado ni en gubernatura alguna. Y no hemos acumulado simultáneamente ni siquiera 40 ayuntamientos de más de 2 mil 600 con que cuenta el país! Y apenas hemos podido penetrar en la conciencia de algunos mexicanos convenciéndolos de que se abracen al propósito de acabar con el monopolio político. ¡Cómo nos han golpeado y arrinconado esos empedernidos bribones del régimen faccioso que monopoliza el poder y comete y repite los fraudes ininterrumpidamente!”. El propósito de Acción Nacional en sus orígenes, y por ello su proyecto de ser y desarrollarse, no fue el de alcanzar simplemente el poder político. Lo que México debe al PAN es la aportación de visiones renovadoras y de motivaciones espirituales. En el Neo-PAN han olvidado aquellos propósitos principales. Acción Nacional fue fundado con estos objetivos principales: transformar al hombre, cambiar la sociedad e inducir a los mexicanos a incorporarse a la lucha política permanente hasta conseguir que gobiernen personas con vocación y acciones de moralidad, inteligencia y acierto en el mando. No es una “década”, como la considera Carlos Salinas de Gortari, pues deben incluirse 12 años más en los que él dirigió los pasos para el Tratado de Libre Comercio. En los que corrompió a los panistas y dirigentes, que olvidaron que el nacimiento del partido tuvo el propósito de salvación y de victoria, y que los hombres que lo fundaron propusieron pugnar por cambios que lograsen en México un nuevo orden y un gobierno justo. jodeortiz@gmail.com Escritor |