| Más allá de la simpatía personal o del entusiasmo que a uno le provoque el carisma y los discursos de los candidatos a ocupar la Casa Blanca, los mexicanos debemos analizar a los candidatos frente a los asuntos de mayor interés para nuestro país. Esos temas son claros: nuestra relación comercial, la migración y la guerra en Irak. Somos un país que exportó el año pasado alrededor de 220 mil millones de dólares a Estados Unidos, equivalentes a 82% de nuestras exportaciones. Alrededor de 10 millones de mexicanos nacidos en territorio nacional viven en ese país y trabajan duro para poder enviar anualmente casi 24 mil millones de dólares a sus familias. El gasto de cerca de 752 mil de millones de dólares desde 2001 en la guerra de Irak es una carga que ha afectado sin duda alguna al desarrollo económico de Estados Unidos y por tanto al de México. Barack Obama y Hillary Clinton no sólo se oponen abiertamente al Tratado de Libre Comercio, sino que se han esforzado por destacarse como el precandidato que más se opone a ese acuerdo comercial. Buscan con ello simpatía sobre todo con las bases demócratas, en particular con los sindicatos de trabajadores. Obama ha propuesto además establecer mecanismos que castiguen a las empresas que decidan cambiar al extranjero sus plantas de operación. McCain lo apoya decididamente y sostiene que ha beneficiado a Estados Unidos y que la forma de recuperar los empleos perdidos por el libre comercio no es por medio del proteccionismo, sino mediante el enfoque en nuevas industrias y la adaptación al nuevo entorno global. Por lo que toca al tema migratorio, los tres precandidatos han votado de manera muy similar. Todos a favor de construir un muro en la frontera de nuestros países y también a favor de la reforma migratoria integral, a favor de establecer un programa de trabajadores temporales y de darles a esos trabajadores temporales la posibilidad de convertirse en ciudadanos. Por cierto, Obama es el único que no se opone a la entrega de licencias de conducir a inmigrantes ilegales, asunto no menor. Las licencias les permiten salir de la sombra y acceder a múltiples servicios. También ha sido Obama el único en manifestarse en contra de las redadas y las deportaciones. McCain y Clinton votaron a favor del uso de la fuerza militar en Irak mientras que Obama se manifestó en contra. McCain propone enviar aún más tropas para asegurar el desarme y darle gobernabilidad a Irak, mientras Clinton y Obama plantean terminar la guerra lo antes posible y comenzar a repatriar inmediatamente a las tropas. México debe ser un país que abandere una mundialización con justicia construida multilateralmente. No debemos tener candidato favorito en esa contienda. Oponerse al TLC o seguir la ruta bélica y armamentista en Irak son signos malos o al menos preocupantes de quienes quieren ser presidentes de la nación vecina. Estoy seguro de que Clinton, Obama y McCain en la competencia matizarán sus posturas. *** Por cierto, hablando de Estados Unidos de América. La lucha frontal y decidida a la delincuencia organizada que está dando el presidente Calderón tiene mortificados a algunos mexicanos que se dicen pacifistas y critican lo que llaman la “militarización” del combate al narcotráfico. ¿Qué quieren? ¿Para cuándo quieren en operación al Ejército mexicano? ¿Acaso reservarnos por si nos declaran la guerra Barack Obama o John McCain? Presidente nacional del PAN |