| En todo el mundo, las vacaciones dejan un saldo rojo en accidentes; aun así, 17 mil mexicanos muertos por año es demasiado. Las altas velocidades, el alcohol y la imprudencia están entre las mayores causas de estas tragedias, además de las malas carreteras y la vigilancia insuficiente en las playas, principal destino de los paseantes de la Semana Santa. Los accidentes en los caminos nacionales tienen esta temporada un incremento de 20%, misma proporción en que disminuyen en el Distrito Federal. Sólo cambia el escenario. Mucho tienen por hacer las autoridades en este rubro. Habría que preguntarnos por ejemplo si es conveniente dar licencias de conducir sin conocimiento alguno del manejo de un vehículo. En cuanto a la cultura vial, no hay más que recordarle a la ciudadanía que es fácil pensar que “no pasa nada” en lugar de poner atención en las señales del camino. Sí pasa, o puede pasar, y las estadísticas sirven para recordarlo.
El futbol, sólo negocio
Una nueva tragedia se suma al panteón de los dramas nacionales: el futbol mexicano estará ausente de los Juegos Olímpicos, y si los aficionados están indignados habría que escuchar al dolido lamento “perdimos millones” de los empresarios del balompié. La “insuficiente” victoria sobre el débil Haití se tradujo esta semana en literales peticiones de linchamiento figurado contra el actual técnico nacional, Hugo Sánchez, como en su momento contra Ricardo La Volpe. Y así sucesivamente. Y mientras los que se lamentan son los dueños del deporte, que señalan que la eliminación costará pérdidas millonarias a los negocios en México. Porque la realidad es esa. Si muchos aficionados literalmente viven o mueren con los altibajos del seleccionado tricolor, para unos cuantos, precisamente los que manejan y se benefician de los vaivenes del deporte más popular en México, se trata sólo de un muy buen negocio. Pero ya que la afición deportiva no es suficiente para convencer a los responsables de la necesidad de crear mejores métodos y estructuras, ¿serán las pérdidas económicas lo necesario para que el futbol nacional despierte y llegue a ser un gran negocio y no sólo un buen negocio? |