| En política, los silencios y las distancias son a veces más delicados que el ruido que pueda generar el avance hacia una conciliación. En el año que inicia el escenario internacional estará dominado por asuntos domésticos de la carrera presidencial en Estados Unidos, situación que abre espacios valiosos en el ámbito nacional para atender ciertos temas de la agenda que conviene resolver antes de que den inicio nuestros procesos electorales del año 2009 para renovar el Congreso federal. Uno de los temas que requiere de un trabajo político intenso es el que corresponde a las relaciones entre la titular de la Secretaría de Educación Pública y la dirigencia magisterial; aspecto de capital importancia para lograr las reformas de fondo en nuestro sistema escolar y elevar en todos los niveles la calidad magisterial y educativa. Siempre es oportuno construir acuerdos, conciliar posiciones y superar diferencias, sobre todo en casos como el que demanda que tanto los partidos políticos y sus representantes en ambas cámaras, así como los medios de comunicación y las organizaciones empresariales, puedan llegar a resolver las indefiniciones pendientes relacionadas con la designación de consejeros ciudadanos, entre ellos el presidente del Instituto Federal Electoral. Antes de desenvainar los machetes, es conveniente que las autoridades del sector agropecuario y de la Secretaría de Economía conjuntamente con las organizaciones campesinas apliquen programas que den viabilidad al campo mexicano, sin detrimento de su competitividad, tanto en el mercado interno como en el externo. Otro aspecto relevante son los reiterados actos de protesta durante las celebraciones litúrgicas en la Catedral Metropolitana, que desconocen uno de los más valiosos legados de Benito Juárez: dejar a la Iglesia fuera de la política para dejar a la política fuera de la Iglesia. Las provocaciones recurrentes han llegado al extremo de comprar algunas conciencias que, quizá por necesidad o por otras razones, comercian y demeritan la noble tarea periodística. Un hombre es plenamente libre cuando sus actos y sus ideas no tienen precio. Si la libertad de expresión se somete a negociación oscura deja de ser libre, humilla al periodismo y ofende al ciudadano. Quizá en este año sea pertinente establecer los mecanismos de diálogo para que la Presidencia de la República establezca las vías de comunicación directa con Andrés Manuel López Obrador. De perseverar en la posición actual ambas partes, éstas serán responsables de mantener o de aumentar la fractura social, geográfica e ideológica resultante de las elecciones del año 2006. La tarea de conciliación social no es sólo regional, étnica o ideológica, también tiene que ver con el hecho de que los mexicanos logremos reconocernos con nuestro pasado. La lección democrática de los anteriores ocho años no significa ruptura con todo aquello que México ha logrado y que aún le sirve a la nación: infraestructura, instituciones, programas sociales, prestigio en política exterior y un modelo económico que apuesta por la estabilidad macroeconómica como mecanismo de impulso al crecimiento y a la generación de empleos. Gobernar es saber hacer uso del poder para promover el diálogo y concertar acuerdos entre grupos que no encuentran las vías del entendimiento. Es necesario reconocer que sólo así fortaleceremos nuestro régimen democrático y avanzaremos en los niveles de madurez política y unidad a los que aspira nuestro país. Lomas Taurinas en Rawalpindi, Paquistán El asesinato de la aspirante a primera ministra de Paquistán, Benazir Bhutto, abrió la herida que dejó el asesinato de Luis Donaldo Colosio en marzo de 1994. La víctima inmediata de un magnicidio es la verdad. articulo@alemanvelasco.org Político, escritor y periodista |