| A 12 días del aumento en el precio de la gasolina, el gobierno federal endulza la Navidad de los automovilistas con un descuento de 8% en el peaje de las autopistas y de menos de 4% en las de mayor aforo. Los pasajeros de autobús no resultarán beneficiados. En un país donde todo encarece sin cesar, excepto el trabajo personal. recibir un descuento, aun así sea pasajero, es una bocanada de aire fresco y uno inevitablemente se siente bien. Pero vale la pena una breve reflexión. El programa de autopistas, iniciado a fines del sexenio del presidente Miguel Alemán, preveía cuotas temporales, con el único y exclusivo fin de recuperar la inversión, y consideraba una vía alterna libre de cuotas. Luego se mantuvieron y aumentaron las cuotas para invertir en otras vías rápidas y para costear el mantenimiento. Pasó como con el impuesto sobre tenencia y uso del automóvil, ideado como fondo de emergencia para financiar los Juegos Olímpicos... de hace 40 años. Finalmente, al negocio de las autopistas entraron empresas privadas, que en muchos casos sólo parcharon tramos viejos rápidamente y los habilitaron en seguida como autopistas. Ahora, las principales quejas son por falta de mantenimiento y los consecuentes accidentes. El negocio es suculento, sobre todo si se compara con el de otras grandes autopistas del mundo, con cuotas más reducidas y hasta sin pago. La autopista que corre de San Diego a Vancouver, y la Autopista del Sol, de Marsella a París, son gratuitas en sus principales tramos y su calidad es mucho mayor a la de nuestras costosas y mal construidas autopistas. La infraestructura carretera demanda más y mejores vías rápidas que cuadriculen el país a lo largo de costas y fronteras, pero no a costa de ciudadanos cuyo ingreso per cápita no es comparable con el de estadounidenses o franceses. Por elemental justicia fiscal, los automovilistas de este país necesitan vías de comunicación de primer mundo, incluido el precio bajo. Por eso es una lástima que el descuento recién anunciado sea tan insignificante, temporal y, por tanto, sólo populista. |