Buscar en:
  
   
    Plan Mérida y su riesgo
Leonardo Curzio
5 de noviembre de 2007

La Iniciativa Mérida es un paso riesgoso en la línea correcta en la medida en que manifiesta una voluntad política por parte de dos gobiernos por corresponsabilizarse de un problema de grandes magnitudes. Durante los últimos meses de la administración Fox las acerbas críticas de funcionarios estadounidenses por los elevados niveles de violencia registrados en la frontera eran replicados siempre desde México con el argumento de la corresponsabilidad. Hoy esta idea se traduce en apoyos económicos para fortalecer las capacidades del Estado mexicano, lo que representa una apuesta muy alta por parte del gobierno de Calderón, pues ponen la mesa su credibilidad a cambio de recibir un apoyo millonario. El Presidente sabe que al tomar recursos foráneos su margen de error se reduce notablemente.

Distraer dinero del contribuyente estadounidense para apoyar los esfuerzos del gobierno mexicano no puede interpretarse como un acto altruista. Estados Unidos ayuda cuando considera que su círculo de intereses vitales está en riesgo, como sucedió en 1994, con el macro préstamo para reflotar la economía mexicana. La formulación del entonces presidente Clinton fue: ayudémoslos porque está en la lógica de nuestro interés que nuestro flamante socio comercial no se hunda, cuando días antes había sido presentado en la Cumbre de las Américas de Miami como el modelo a seguir por todos los países del continente.

El apoyo de Clinton se hizo bajo la lógica del interés nacional y no hay razón para suponer que la Iniciativa Mérida (salvando las distancias) no se haga bajo las mismas premisas. Por lo tanto al igual que sucedió con el préstamo, México debe adquirir algún compromiso mensurable de manera que se pueda establecer algún tipo de evaluación sobre el correcto uso de los recursos y desarrollar una mayor credibilidad en la solidez de sus funcionarios y de sus políticas. No se ha dicho aún cuáles son los mecanismos de evaluación que se impondrán al programa y esa sigue siendo la principal interrogante abierta.

No sé qué mecanismos de “certificación” se pondrán en marcha, de lo que no tengo duda es del compromiso que México adquiere para ganar credibilidad y respetabilidad en el manejo de sus asuntos de seguridad pública, el control de sus fronteras y de sus aduanas. Recibir dinero del exterior supone que Washington hace un voto de confianza a las actuales autoridades del área de seguridad y al igual que sucedió con los tecnócratas que manejaron la economía de manera ortodoxa para ganar respetabilidad en círculos externos, en el área de seguridad es prioritario mejorar las prácticas y generar un espacio de confianza interno y externo.

El sistema de seguridad mexicano sigue padeciendo de un grave déficit de credibilidad y una débil coordinación interna. La rotación de cuadros y la baja profesionalización de algunos sectores de los tres niveles de gobierno, explican en gran medida que los espacios de construcción de confianza para mantener políticas de largo aliento sea débil y si alguna vez se construyen puentes más o menos sólidos, muy pronto el ciclo político releva a los mandos responsables cancelando así el camino andado y de allí a empezar de nuevo. Esa es la tragedia del Estado mexicano que al igual que Sísifo cada vez que se acerca a su meta, regresa al inicio.

Con dinero del contribuyente estadounidense las opciones de fracaso son mucho más costosas porque significaría que no solamente no pudimos arreglar nuestros asuntos con nuestros propios recursos, sino que dilapidamos el dinero fiscal de otro país sin resultados satisfactorios. El desafío es enorme porque le deben rendir cuentas a dos contribuyentes y a dos opiniones públicas.

Analista político

 
BÚSQUEDA
Autor:  
 

PERFIL
 
Su desempeño abarca el periodismo y la academia. Es conductor del noticiario radiofónico Enfoque de NRM y en televisión participa en el programa Primer Plano del Canal 11.

Es doctor en Historia y ha impartido clase en diversas universidades. Es Investigador del CISAN, especializado en estudios estratégicos, y miembro del SNI. Ha publicado trabajos científicos en diversos países del mundo.

 
Artículos anteriores
 
Auscultar es un arte 22-octubre-2007
 
La cohesión social 8-octubre-2007
 
Los servicios de inteligencia 24-septiembre-2007
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL