El Universal Editoriales
El Universal Universal, ElUniversal, México, Mexico, DF, Periódico, Periodico, Noticias, Información, Informacion, Clasificados, Avisos, News, Newspaper, Information, Editoriales, Columnas, Internacional, Nación, Nacion, Estados, Ciudad, Finanzas, Deportes, Espectáculos, Espectaculos, Cultura, Galería, Galeria, Clima, Horoscopos, Aviso, Oportuno, Dinero, Fotogaleria, Ocio, Especiales, Compras, Entretenimiento
 
 Buscar en: 
  
 
   
    El tiempo perdido
Jorge Chabat
16 de marzo de 2007

El viaje que realizó el presidente Bush por América Latina refleja de manera patética que el gobierno de Estados Unidos lleva seis años ladrando al árbol equivocado.

La gira de Bush por algunos países de la región tuvo como propósito restaurar la confianza en la democracia y convencer a la región que Washington los puede ayudar.

Ciertamente, el viaje ocurre en el peor momento de popularidad del presidente estadounidense, después de la derrota de su partido en las elecciones de noviembre pasado y en medio de varias crisis internas.

Ello explica el súbito interés en Latinoamérica pero también permite prever un escaso éxito en el esfuerzo de la Casa Blanca por atraer a las "ovejas descarriadas" de la región hacia el "buen camino".

Y la verdad es que la recuperación de la influencia estadounidense en el continente es una empresa complicada por varias razones.

Por un lado, ciertamente, el abandono en que tuvo Bush al área va a tomar tiempo en ser superado. Por otro lado, es claro que el vacío dejado por Washington ha sido llenado de manera muy agresiva por Hugo Chávez quien se ha encargado de cortejar a los países que ha podido y además lo ha hecho con la petrochequera por delante.

Además, independientemente de las acciones de Chávez, existe en los últimos años un desencanto con los logros de la democracia en la región, lo cual ha hecho que las poblaciones latinoamericanas, en medio de su desesperación cotidiana por la falta de oportunidades económicas, volteen a ver al primer candidato que les prometa lo que necesitan, aunque no lo pueda cumplir. Por ello se ha dado la oleada de gobiernos de izquierda en Latinoamérica en los últimos años.

No obstante lo anterior, sería un error afirmar que toda América Latina está desencantada de la democracia liberal y de la economía de mercado. Hay países que no han votado por gobiernos de izquierda y otros que han elegido proyectos de una izquierda moderada, que combinan la economía de mercado con proyectos sociales.

Y en ese sentido la gira de Bush incluyó a tres países que tienen buenas relaciones con Estados Unidos, como México, Colombia y Guatemala y a dos países con gobiernos de izquierda moderada que si bien han coqueteado con Hugo Chávez, están dispuestos a irse por el caminito de en medio e incluso a firmar un acuerdo comercial con Washington.

Obviamente, en su gira Bush no incluyó a los "casos perdidos" para su causa: Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua e incluso Argentina, cuyo gobierno se ha venido radicalizando. Desde este punto de vista, es probable que la gira del presidente estadounidense sea exitosa si logra atraer a Brasil y Uruguay a su causa.

Obviamente, la gran interrogante es qué va a hacer Estados Unidos con Venezuela y sus aliados incondicionales, los cuales parecen perdidos para siempre para la causa de los valores "occidentales". Todo indica que en esos casos Estados Unidos no podrá hacer demasiado, al menos mientras Hugo Chávez siga en el poder -y probablemente estará ahí por muchos años- y tenga el apoyo de los ingresos petroleros.

Desde luego que el eje Caracas-La Habana no va a reemplazar a Estados Unidos como primera potencia mundial, pero sí es claro que va a ser una piedra en el zapato para Washington durante muchos años. En lo que respecta a la visita a México, ésta tuvo su propia lógica, derivada de la intensa relación bilateral que hay entre ambos países. Sin embargo, no fue una visita de grandes anuncios. En realidad rara vez ocurren grandes anuncios en las entrevistas presidenciales entre México y Estados Unidos.

Tampoco hubo cambios importantes en temas de la agenda bilateral, aunque la migración indocumentada a EU dejó de ser la obsesión del gobierno mexicano. Y en ese tema la posición estadounidense realmente no varió mucho de la sostenida en los últimos años: no hay amnistía para los indocumentados; esto es, no hay "enchilada completa".

Puede haber, tal vez, una reforma migratoria limitada que incluya trabajadores temporales. Pero Bush fue cauteloso y no prometió nada. Como tampoco prometió que cancelaría el Tratado de Libre Comercio en el tema del frijol y el maíz, sino tan sólo dijo que buscaría "suavizar" la transición hacia la apertura de esos productos. En fin, la visita a México realmente fue más bien social.

Sin embargo, dado que fue la primera entrevista a la que asiste Calderón como presidente, debe verse como un acercamiento inicial que sentará las bases de la relación para los próximos dos años.

En suma, Bush redescubrió la importancia de América Latina, luego de que su guerra contra el terrorismo ha comenzado a hacer agua y ello puede beneficiar a algunos países como Uruguay y Brasil. Con México, las cosas siguen más o menos igual, pues la estrecha interdependencia que existe entre los dos países no da margen para grandes virajes. Bush seguirá siendo el presidente durante dos años más y con él habrá que tratar. No hay de otra.

jorge.chabat@cide.edu

Analista político e investigador del CIDE

 
BÚSQUEDA
Autor:  
 

PERFIL
 
Analista político y profesor de la División de Estudios Internacionales del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), donde también es investigador. Sus líneas de estudio son democracia y derechos humanos, narcotráfico y seguridad nacional, así como política exterior de México.
 
Editoriales anteriores
 
La apuesta de Ebrard 9-marzo-2007
 
¿Qué quiere Espino? 2-marzo-2007
 
El futuro del PRI 23-febrero-2007
 
¿Al-Qaeda en México? 16-febrero-2007
 
¿PRD socialdemócrata? 9-febrero-2007
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL