| Entendiendo el contexto político en que se desarrolla la visita del presidente George W. Bush a México se entienden las limitaciones que enfrentan ambos países para generar resultados ambiciosos de esta visita. La gira de trabajo del presidente Bush a cinco países del continente, que incluye Brasil, Colombia, Guatemala y Uruguay, sucede en un momento de extrema debilidad política del mandatario, donde su índice de popularidad es uno de los más bajos para un presidente de EU en la era moderna. La estrategia de la Casa Blanca en Irak se tradujo en la pérdida de los republicanos (aunque por un pequeño margen) en las elecciones legislativas de noviembre del año pasado del Senado y del Congreso, que pasa a ser controlado por los demócratas. Bush es probablemente uno de los políticos más despreciados en EU, ya que hasta su partido lo rechaza, culpándolo por la perdida de las dos cámaras. Esta coyuntura pone a George Bush en una situación no sólo endeble políticamente, además reduce enormemente su capacidad de dejar algún legado importante de su Presidencia en términos de reformas que requieran la anuencia los legisladores. Bush y su equipo comprenden que a como van las cosas, el legado que heredará al siguiente presidente, y por el cual serán recordados los ocho años de la administración Bush, será el haber llevado a su país a un callejón sin salida, de lo que se ha vuelto la invasión estadounidense a Irak, además de la crisis de seguridad global que ahora se ha convertido Irán y Corea del Norte, ni hablar de cómo se deterioró el conflicto de Medio Oriente durante los últimos años de la administración republicana. Y tal vez esta es una de las razones fundamentales de las visitas del presidente Bush, en este momento, a cinco países en el continente. No sólo busca borrar la crítica recurrente que se la ha hecho a su administración en torno al descuido de la vecindad. Además de su preocupación por su legado histórico del lame duck de Bush, solamente se puede entender la visita de Bush a Latinoamérica en este momento en el contexto del que empieza a tener EU tiene sobre las ambiciones de Hugo Chávez y posibles conflictos que podrían suscitarse por la influencia de éste en la región. Adicionalmente, la visita sucede en un momento clave para el futuro de Cuba. Seguramente la Casa Blanca le está apostando que en lo que resta de la presidencia de Bush, habrá una definición de cómo será la transición en la isla, y buscarán no sólo influir sino liderar este proceso para adicionarlo a su magro inventario de éxitos del legado histórico de Bush. La ventana de oportunidad para que se llevara a cabo la visita eran los primeros meses de este año. El segundo semestre de 2007 y lo que respecta de 2008 la dinámica de las campañas presidenciales en EU simple y llanamente no le permitirían invertir el tiempo ni el poco capital político que tiene Bush para México y Latinoamérica. En cambio, para el presidente Felipe Calderón, el presidente de la seguridad, empleo y combate a la pobreza, la visita de Bush sucede en momento en que al mandatario mexicano le urgen triunfos a corto plazo por la forma que llegó finalmente al poder. La visita será dos semanas después de que la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU señaló que México no sólo se afianzó como abastecedor de metanfetaminas, mariguana y cocaína de Estados Unidos, sino que incrementó el consumo de cocaína en el país. El reto para el presidente Calderón es asegurar que durante la visita el tema de seguridad y violencia, además del resurgimiento por la preocupación del narcotráfico por EU, no secuestre la visita. México tendrá que poner sobre la mesa una agenda acotada, pero con temas y objetivos muy específicos que puedan llevarse acabo antes de que culmine la administración de Bush, particularmente en el área económica. Esto se vuelve particularmente importante cuando se anticipa que la economía estadounidense tendrá una desaceleración importante, sino una recesión, como lo afirmó del ex presidente de la Reserva Federal de EU, Alan Greenspan. salazaropina@aol.com Analista política |