| Quién hubiera pensado que a pesar de la deteriorada relación bilateral, México y Venezuela tienen una preocupación compartida que podría requerir un acercamiento por razones de seguridad nacional. Además de que ambos países son grandes abastecedores de crudo, Venezuela y México podrían ser blancos de Al-Qaeda. La preocupación de un acto terrorista en el territorio nacional no se había sentido con tanta fuerza desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando el gobierno mexicano, horas después de los ataques, tomó pasos concretos para proteger instalaciones estratégicas, incluyendo las plataformas petroleras. Con la supuesta amenaza emitida por la célula saudí de la organización terrorista Al-Qaeda, publicada en el sitio de internet de la revista Sawt al-Jihad, Voz de la Guerra Santa de Al-Qaeda, en contra de los mayores abastecedores de petróleo a EU, entre los que se encuentran Canadá, México y Venezuela, de nuevo el gobierno mexicano tiene que tomar pasos concretos ante esta amenaza y de nuevo en México se discute el tema del terrorismo y el papel que debería de jugar el país ante el terrorismo internacional. La reacción del gobierno mexicano no se dejó esperar. La Secretaría de Gobernación aseguró que la industria petrolera nacional se encuentra resguardada de manera permanente por elementos de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública, a pesar de que no se tiene evidencia de la veracidad de la información sobre una posible amenaza terrorista del grupo Al-Qaeda. Pero la posición tomada por la Secretaría de Gobernación también refleja un importante desconocimiento de cómo funcionan estos grupos terroristas cuando afirma que "México mantiene relaciones de cooperación y amistad con todos los países del mundo, su política exterior se basa en los principios fundamentales del derecho internacional, autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de controversias, igualdad jurídica de los estados, cooperación para el desarrollo y lucha por la paz". Con esta declaración la secretaría asume que a grupos como Al-Qaeda les preocupa y les ocupa la política exterior de países como México y que estos grupos deciden a quién y dónde atacar porque los gobiernos mantienen una política exterior "correcta". Esta supuesta amenaza es el ejemplo más representativo de cómo estos grupos no se comportan con la misma lógica que un gobierno, que busca crear alianzas diplomáticas y estratégicas para promover intereses y porque de ser así cómo es posible que este grupo haya amenazado a México y a Venezuela. La aseveración de Gobernación insinúa que México estaría vacunado ante actos terroristas por las posiciones que ha tomado en el pasado. Recordemos que en el caso de México, la administración Fox condenó y se opuso a la decisión estadounidense de invadir a Irak. El gobierno de Venezuela también ha expresado su confusión y falta de entendimiento de cómo funcionan estos grupos terroristas, pidiendo que se investigue la "veracidad de esta ilógica amenaza" ya que si hay un gobierno en el planeta que se ha declarado enemigo del gobierno de George Bush, es Hugo Chávez, quien de hecho además se ha aliado con otros gobiernos que detestan a EU, como por ejemplo el gobierno iraní y el gobierno cubano. Para el gobierno venezolano, "suena ilógico que Al-Qaeda, que está en contra del imperialismo estadounidense, se vaya en contra de un Estado que está precisamente luchando, aunque de otra manera, contra esa hegemonía, contra ese imperialismo". (EL UNIVERSAL, 15 de febrero 2007) Lo irónico es que en el mismo día que se emite la amenaza de la célula saudí de Al-Qaeda, Venezuela, al igual que México, puso en marcha operativos especiales para proteger sus instalaciones petroleras, al tiempo que Hugo Chávez atacaba la visita que hará el presidente Bush a Latinoamérica en unas semanas, gritando desafiante: "Muera el imperio americano". Para Hugo Chávez la presunta amenaza terrorista tiene que ser una cachetada, pues Venezuela está considerada en la misma categoría que México y Canadá, como apoyos de EU. Pero el error del gobierno mexicano y del venezolano es creer que grupos terroristas toman decisiones usando una lógica diplomática. ¿Venezuela y México, compañeros de armas? salazaropina@aol.com Analista política |