| L os movimientos pacifistas en Estados Unidos fortalecerán sus acciones, después de la decisión del presidente Bush de enviar más soldados a Irak. Demandan poner fin a una guerra que "nunca debió iniciarse". Leslie Cagan de United for Peace and Justice anunció una marcha en Washington el próximo 27 de enero para exigir la retirada de una guerra que "estuvo totalmente basada en mentiras, y que tiene que terminar ahora". El Congreso de mayoría demócrata ha comenzado a hablar y "debe levantar la voz". Pacifistas desde Guantánamo exigen la retirada de las tropas y el cierre de la ominosa cárcel emblema de torturas, tratos inhumanos, atrocidades legales y humanitarias, impunidades. "Estamos avergonzados de nuestro gobierno, de la actividad bárbara que ha realizado en Guantánamo", dice Cindy Sheenan, madre de uno de los más de 3 mil estadounidenses muertos. Encabezados por Sheenan, pacifistas estadounidenses denuncian desde Cuba, desde la base naval de Guantánamo, las torturas de prisioneros, las detenciones arbitrarias, las confesiones arrancadas, el trato degradante, la detención indefinida y la ausencia de cargos, el secuestro de prisioneros en diversos países, su virtual desaparición y traslado a Guantánamo, están ampliamente documentadas, han sido reseñadas, denunciadas y expuestas al mundo. Uno de los últimos informes hechos públicos fue del FBI, volvió a levantar la indignación mundial; en él se detallan "técnicas de interrogatorios" (deberían llamarlas torturas). Guantánamo se ha convertido en una especie de limbo al margen del derecho internacional y de los órganos del sistema multilateral. Naciones Unidas demandó que el centro de detención fuera cerrado, sigue abierto. American Civil Liberties Union (ACLU), principal organización de defensa de los derechos civiles en EU, presentó una demanda contra Rumsfeld cuyo ingreso un juez federal deberá decidir. A pesar de todo, continúa operando la cárcel establecida por EU en la base militar de Guantánamo (abierta en 2002) para detener a quienes llamó "combatientes enemigos" pasando por encima de la Convención de Ginebra, violando el derecho internacional respecto del trato a prisioneros de guerra, negando la misma Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas. El centro de detención de Guantánamo es emblemático de la falta de compromiso y de respeto a los derechos humanos de Estados Unidos. Con razón, Human Rights Watch reclamó a la Unión Europea que asuma el liderazgo en la materia y presione para cerrar el penal. El presidente del organismo, Kenneth Roth, pidió al nuevo Congreso de mayoría demócrata una "acción tajante". EU debe acusar, juzgar o liberar, no puede torturar ni pasar por encima de los derechos que tratados internacionales reconocen a los prisioneros de guerra. La ACLU recibió el informe con el testimonio de agentes, el FBI no participó en esos interrogatorios que estuvieron a cargo de agentes de la CIA y de los servicios de inteligencia del Pentágono. Al menos 26 agentes relataron un "maltrato agresivo", de lo que sus agentes únicamente "presenciaron": Detenidos encadenados en posición fetal sin comida ni agua durante 24 horas, en esa posición orinaban y defecaban; en ocasiones con aire acondicionado tan bajo que temblaban de frío o tan alto que se desmayaban o con música a todo volumen que los torturaba; perros que ladraban amenazantes a los detenidos; torturas diversas por recitar el Corán; impedidos de dormir con música y luces estroboscópicas; supuestos "bautismos" de detenidos; presos obligados a vestirse de mujer y a realizar bailes sensuales; interrogadoras que se desnudaban y manoseaban a los detenidos; preso encadenado y envuelto en la bandera de Israel. Todo, todo eso está documentado. Sin que en el informe del FBI exista algo nuevo para el Departamento de Defensa que le resta valor. Periodista y antropóloga social |