El Universal Editoriales
 
 Buscar en: 
  
 
   
    Crimen organizado transnacional
Rossana Fuentes-Berain
13 de diciembre de 2006

Esta vez la crisis con la que inicia el sexenio no es económica, es de seguridad. El riesgo no es perder nuestros pesos como sucedió en 1982 y 1994. El riesgo es mayor: es perder la tranquilidad o peor, perder la vida misma en una República en la que cada vez hay más espacios fuera de la ley.

¿Ya recibió usted una llamada diciéndole que tienen secuestrado a su hijo, a su hermano, a su esposa? En Monterrey, en Morelia, en Moroleón, ya no digamos en el Distrito Federal, el crimen organizado se hace presente. Es oportunista, se mueve con facilidad hacia donde puede extraer ganancias. Vive en parte de los ilícitos tradicionales -tráfico de estupefacientes, de personas, prostitución- pero también de extorsionar a los ciudadanos comunes y corrientes.

Vender un coche entre particulares es exponerse al fraude; las precauciones normales, un cheque de caja, una identificación, no son suficientes, cada vez hay más defraudadores; en el banco mismo te alertan a no aceptar documentos que en cualquier economía son básicos para transacciones normales.

Dos de los nombramientos más importantes del gabinete son los del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y del procurador general de la República, Eduardo Medina Mora. A los delincuentes les importa poco quién sea el secretario de Hacienda o el de Economía, pero esos dos puestos sí que les interesan, pues de su eficacia o ineficacia depende que puedan actuar con impunidad.

Medina-Mora y García Luna están lejos del estereotipo de un jefe policiaco mexicano, a ambos les interesan los procesos más que los porrazos y ambos han demostrado en sus anteriores responsabilidades, el Cisen y la AFI, respectivamente, que su fuerza radica más en la investigación y en la sistematización que en la infiltración tradicional de bandas criminales, esa donde la frontera entre los delincuentes y los policías se borra. Ninguno de los dos sin embargo tiene garantizado el éxito en la casa del jabonero en la que trabajarán desde ahora.

El crimen organizado nacional y transnacional es considerado ya por la Organización de Naciones Unidas como una amenaza grave. En América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo ha calculado que el costo de la violencia derivada del crimen organizado representa 15% del producto bruto de la región.

En países con un crecimiento apenas mediocre, como ha sido el caso de México en las últimas dos décadas, un reciente estudio del investigador chileno Francisco Rojas Aravena señala que "la conjugación de la desigualdad social con la presencia de armas ha hecho que crezca de forma desproporcionada la percepción de inseguridad" (www.flacso.org, documento El crimen organizado internacional).

En México la otra percepción generalizada es la de que vivimos en un país signado por la corrupción. El estudio anual de la organización no gubernamental Transparencia Internacional, registra que 43% de la población no solamente no cree que el gobierno busque controlar la corrupción sino que perciben que ellos son parte de la misma.

Medina-Mora declaró en su toma de posesión que no habría cabida en la PGR para los corruptos. ¿Cómo creerle cuándo cada uno de nosotros en mayor o menor medida ha presenciado o sufrido la extorsión por parte de los elementos que a partir de la semana pasada le toca dirigir?

Más aún, el fenómeno del crimen organizado tiene dimensiones globales que no pueden olvidarse. García Luna lo sabe, le tocó a él manejar desde la AFI la relación con los delegados de policía de Estados Unidos, Colombia y Francia, entre otros; esos investigadores saben que México está inserto de manera muy importante en la red de crimen transnacional.

Rescatar de la delincuencia a nuestro país es una responsabilidad interna; nadie podrá hacerlo por nosotros, pero también deben reforzarse esquemas de cooperación internacional para atacar a un fenómeno que ha sido potenciado por la globalización. El tráfico ilegal no sólo es de sur a norte; de norte a sur nos llegan las armas, los precursores químicos, los esquemas de lavado de dinero.

Si en 2012 usted o yo volvemos a sentir que nos salta el corazón por contestar una llamada en la que nos amenazan con hacerle daño a un ser querido, Medina-Mora y García Luna habrán de recordar que cuando rindieron protesta juraron que si no cumplen con sus deberes, la nación habrá de demandárselos, y lo hará.

Periodista e investigadora del ITAM

 
BÚSQUEDA
Autor:  
 

PERFIL
 
Periodista mexicana, desde agosto del 2000 subdirectora de la revista Foreign Affairs en español y catedrática del ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México).

Licenciada en Comunicación de Masas por la Universidad Autónoma Metropolitana de México, doctora en Derecho a la Información por el programa conjunto de los centros Universidad de Occidente-Universidad de Navarra y Universidad Iberoamericana. MA en Periodismo Internacional por la Universidad de California del Sur; certificado de Historia del Cine y Estética por la Universidad de la Sorbona de París.

En 2001 pasó a presidir el grupo Convergencia Digital, AC (CODIAC) y ocupó la vicepresidencia de la Fundación Información y Democracia, AC (FIDAC); Premio Nacional de Periodismo.

Como redactora diplomática y financiera, Fuentes-Berain se ha encargado de informar sobre temas internacionales relacionados con México.

 
Editoriales anteriores
 
Las "G" de Calderón 29-noviembre-2006
 
Calentamiento global 15-noviembre-2006
 
Oaxaca, Bush y Calderón 1-noviembre-2006
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio
© 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V.