| La única solución democrática al conflicto de Oaxaca es un referéndum para decidir si el gobernador Ulises Ruiz dimite o permanece en el cargo. Fuera de esto sólo queda el caos y la forzosa intervención del Ejército. Ruiz dijo: "Si se reforma la Constitución (de Oaxaca) y se incluye el referéndum, lo aceptaré (El País , 22/10/2006). En la mesa de Gobernación que la APPO y la sección 22 del SNTE desairaron, Carlos Abascal informó que las propuestas incluían: "Ojo, las reformas constitucionales que den forma al plebiscito, al referéndum, a la revocación de mandato..." (EL UNIVERSAL, 4/10/2006). Los actos violentos pretenden abortar esta solución. El 2 de octubre, una vez que la APPO fue informada del plan de Gobernación, la ORAPO estalló petardos en bancos y una agencia automotriz de Oaxaca. El 21 de octubre hubo disparos frente a la casa de Francisco Toledo, que había asistido a la mesa de Gobernación. Luego que la sección 22 votó regresar a clases, la APPO intentó linchar al líder de la sección y soldó puertas de escuelas. El 7 de noviembre, después que se anunció la instalación de una mesa ciudadana, bombas en la ciudad de México. En la víspera del regreso a clases en la UABJO, más bombas en Oaxaca. Los grupos violentos rechazan explícitamente el referéndum. Temen que diluya el estado de agitación y "mediatice" al movimiento. Asumen que Oaxaca es la chispa que incendiará la pradera. Los moderados temen correr la suerte del maestro Jaime René Calvo, miembro de la organización magisterial disidente Consejo Central de Lucha, degollado por desconocidos. Los nombres de más de 10 miembros de esta organización han sido señalados por la radio controlada por la Unión de Trabajadores de la Educación, brazo del EPR. El gobierno federal no ha impulsado el referéndum con determinación por blandengue. Su oportunismo lo inclina a optar por la línea de menor resistencia (la renuncia del gobernador), confiando en los tejemanejes de sus enemigos ex priístas: Diódoro Carrasco, Elba Esther Gordillo, el clan Vázquez Colmenares y otros. Pero la renuncia del gobernador no es opción porque ninguna instancia tiene facultad para imponerla y alentaría a los grupos violentos a sentar sus reales en Oaxaca y propagar su estrategia a otros estados. Ciertamente, la iniciativa podría ser boicoteada por estos grupos, pero ese no es argumento para dejar de perseguirla. Pues si es abortada, la intervención militar sería vista como legítima e inevitable por la ciudadanía y el mundo. Hay que tener los ojos bien abiertos. La crisis de Oaxaca no es local. Amenaza extenderse a todos los estados con presencia fuerte de la CNTE, que alberga a varios grupos armados. Aventureros del PRD se aprestan a aprovechar la agitación para fortalecer su plan de aniquilar al gobierno entrante. La lógica del conflicto conduce a la intervención del Ejército, que podría ser cruenta. Por eso hay que impulsar la iniciativa de referéndum como última oportunidad civilizada. La crisis de Oaxaca es problema de todo México. El presidente Fox, Ulises Ruiz y el Congreso local deben presentar la iniciativa como asunto de interés para el país y el mundo. Los poderes de la Unión, los gobiernos y congresos estatales, los partidos políticos, los medios de comunicación, los gobiernos amigos, la ONU, la OEA, las organizaciones de derechos humanos, los intelectuales y todas las organizaciones con voz pública, deben apoyar la iniciativa. Ya que la APPO y la sección 22 del SNTE bailan al son de los grupos violentos incrustados en ellas, y que Oaxaca vive en el terror, el referéndum podría fracasar. Sin embargo, deben hacerse todos los esfuerzos para que la nación y el mundo lo apoyen como única opción democrática. Mientras Oaxaca está convulsionada, Bolivia, Panamá, Venezuela, Ecuador, Cataluña y Serbia han realizado referéndum, y hay otros en preparación. Trece estados de México han adoptado la fórmula. El referéndum es procedimiento democrático aceptado porque asienta el respeto a la voluntad y el consenso ciudadanos sin interrumpir el orden constitucional. Si la intervención del Ejército resulta forzosa en Oaxaca y tal vez en otras partes del país, la iniciativa de referéndum habrá de ser su justificación. blascota@prodigy.net.mx Analista político |