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Por fin estamos en la recta final de esta campaña presidencial que se ha antojado eterna. Y aunque más que un debate presidencial, lo que sucederá el siguiente martes 6 de junio, serán cinco conferencias de prensa, en donde más que debatir los candidatos nos "informarán" de sus propuestas, con mensajes fríamente calculados por sus operadores políticos. Tal vez los candidatos nos tengan preparadas sorpresas: un sobre con documentos comprometedores en contra de un candidato, o el anuncio de un video que podría incomodar a otro aspirante presidencial y que se entregará a los medios de comunicación, o tal vez un agresivo ataque verbal de un contendiente a otro. Pero fuera de eso, debemos de esperar que el debate sea la última oportunidad de los candidatos para hablarle a los electores más codiciados: al enorme trofeo de electores indecisos. Para el resto, el debate no cambiará su decisión de voto, tal vez sólo los convenza aún más. Y aunque después del debate quedarán todavía más de 20 días antes de las elecciones federales, llegando el fin de semana habrán culminado las campañas presidenciales, ya que a partir del 9 de junio inicia el campeonato mundial de futbol. Los candidatos no tendrán la capacidad de competir con las imágenes, la publicidad, la emoción y las esperanzas y sueños que evoca el mundial. Un comentario de Ricardo La Volpe o de Rafael Márquez secuestrará a los medios de comunicación. ¿Después de cinco años de campaña, quién va a escuchar a Andrés Manuel López Obrador, Roberto Madrazo o a Felipe Calderón? Después del 11 de junio, cuando juega la selección, la respuesta es: nadie. Por lo tanto, con el tiempo que queda de hoy a las elecciones, es relativamente poco lo que pueden hacer los candidatos presidenciales para atraer más electores. No debería de sorprendernos que más videos o documentos que incriminen a los candidatos surjan en las últimas semanas antes de las elecciones, pero su impacto será relativamente poco una vez que inicie el mundial, además de que el electorado está cansado de los escándalos políticos. Pero si existen escándalos que no se han hecho públicos, tendrán poco valor después de las elecciones. Si es que hay algo real detrás de los rumores de videos y documentos nuevos, no dudemos que será en las siguientes dos semanas cuando verán la luz. Pero basta de conspiraciones y complots... Algo que debería de preocupar a los candidatos es afianzar sus imágenes como líderes que tienen las capacidades de tomar las riendas de un México bárbaro. En una entrevista que tuve con Alejandro Moreno, quien participó en la Encuesta Mundial de Valores, tomada en 84 ciudades alrededor del mundo, él señala que el líder que desean los mexicanos debe tener por lo menos tres características: uno, que como presidente o gobernador, el líder tenga al país bajo control y que las fortunas o desfortunas no se den en una forma aleatoria. Adicionalmente, Moreno sugiere que los electores quieren líderes que compartan las creencias y valores de la sociedad en general. En otra entrevista con el doctor Jorge Matte, especialista en opinión pública, él detalla una lista de cualidades o necesidades que, según la sociedad mexicana actual, requiere y además exige en sus líderes: "El líder tiene que ser una persona con un corazón de oro, con una voluntad y firmeza muy grandes y que haya convertido a la cercanía y al amor por la gente, en principios; y que sea una persona con una enorme simpatía, que conozca los albures y dichos del pueblo, que no le tenga miedo a los ricos y que sea emocionalmente nacionalista". Pero Matte señala además que la imagen de honestidad de los políticos es importante, pero que ha pasado a un segundo plano. Estas son, pues, las herramientas básicas, según Jorge Matte, para el triunfo y la aceptación de un líder político. En resumen, hoy nos enfrentamos a una sociedad que pide a gritos una figura de autoridad, que no sólo dé la impresión de que puede guiar a un país, sino que lo haga y que lo haga bien. Lo que deberíamos estar buscando la noche del debate, es identificar cuál de los candidatos tiene las cualidades antes descritas. salazaropina@aol.com Analista política
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