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Estamos a la mitad de las campañas electorales rumbo a la Presidencia de la República. Durante el mes de marzo el despliegue de las campañas presidenciales se vio afectado fundamentalmente por factores que se podrían llamar "inerciales", y acaso por la presunta emergencia de algunos elementos inéditos cuya existencia y consistencia habría que evaluar, antes de anticipar su pretendido impacto. Entre los factores que obedecen a procesos y tendencias ya operantes en el escenario político nacional, figura en primer término la creciente polarización de discursos e intercambios entre los aspirantes a la Presidencia, así como la franca intromisión del titular del Ejecutivo federal en las campañas, lo cual ha seguido abonando al consecuente enrarecimiento del entorno político electoral. A lo anterior se suma la auténtica cacería montada a partir de la estrategia mediática de los dos principales contrincantes de López Obrador, que sigue punteando en las encuestas pese a las bravuconadas de Madrazo -que en sus spots lo tilda de miedoso por rehuir el debate-, y al spot de la campaña panista en la que se compara al ex jefe de Gobierno del DF con Hugo Chávez. En este punto aparece uno de los elementos que han sido destacados como "emergentes" por algunos analistas, y consiste en la queja interpuesta por el PAN ante el IFE para que investigue el presunto apoyo de las células bolivarianas, y el posible financiamiento del gobierno de Venezuela a la campaña de Andrés Manuel López Obrador. Pero a reserva de que la indagación de la autoridad electoral encontrara evidencias de tal intromisión, en realidad de lo que se trata es de la repetición de un expediente ya conocido, y que ahora podría llamarse "Amigos (bolivarianos) de AMLO", esto es, el intento de descarrilar al tabasqueño en su carrera hacia la Presidencia por presuntos oscuros e inconfesables vínculos con el dictador de izquierda populista de moda en América Latina. La propaganda negativa del Partido Acción Nacional sobre López Obrador pareció tocar un punto neurálgico, e incluso según algunos encuestadores y analistas, tanto la rispidez del intercambio del abanderado perredista con el presidente Vicente Fox, como su ulterior capitalización política en el spot citado configuran ya el llamado "efecto chachalaca", que le habría costado al tabasqueño algunos puntos en las encuestas, al evidenciar su talante autoritario y antidemocrático. Por otra parte, ha sido patente el estancamiento de Calderón -admitido por el propio candidato- en la carrera hacia Los Pinos, debido sobre todo al desfase y la falta de coordinación entre la cúpula blanquiazul y el equipo de campaña, que sufrió ajustes importantes al igual que se buscaron cambios -no muy imaginativos- en la articulación de la estrategia, el discurso, mensaje e imagen del abanderado panista que, pese a lo anterior, sigue a la zaga de López Obrador. A su vez, el abanderado del tricolor continúa tratando de remontar la desventaja que lo tiene en el tercer lugar y que, al igual que su partido, sigue resintiendo las sacudidas derivadas de los escándalos políticos -el más reciente es el "efecto góber precioso"-, y de las inconformidades, infidencias, y desprendimientos en clave de desbandada por el accidentado proceso de confección y "palomeo" de las listas de candidatos de la Alianza por México para puestos de elección popular. Por si no fuera suficiente, las cuitas de Madrazo no paran ahí, dado que según la mayoría de las encuestas y estudios sobre preferencias electorales, es el PRI el partido que carga con una imagen más negativa ante la ciudadanía. De modo que las campañas del PAN y del PRI-PVEM comparten no sólo la desesperación porque, debido a factores y problemas internos, no logran remontar lugares y posicionar positivamente a sus abanderados, esto es, por la vía de sus propuestas y proyectos de país, sino que buscan descarrilar o al menos frenar el avance de López Obrador, quien ha sido castigado en las encuestas por sus propias inconsistencias. Por ello, cabría una reserva escéptica ante los que piensan que todo está escrito para el 2 de julio. Contra el espejismo que asegura que AMLO "ya ganó", cabría recordar que los promotores del "voto útil" a favor de Fox en el 2000 también buscaron crear una atmósfera cabalística de profecía autocumplida, pero nada asegura un desenlace favorable. cansino@cepcom.com.mx Director del Centro de Estudios de Política Comparada
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