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    ´Torniquete´
Javier Corral Jurado
07 de marzo de 2006

CUANDO Fátima Fernández Christlieb concurrió a la audiencia pública del Senado para opinar sobre la reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión, narró una parte de la historia de presiones y chantajes a que siempre han sometido cualquier intento de legislación los concesionarios de la CIRT. Es una historia que se sabe bien, pues la ha venido recogiendo y documentando a lo largo de casi 30 años. Conoce las distintas estrategias que han utilizado en las diferentes etapas, y qué legisladores han representado los intereses de los radiodifusores en cada uno de esos momentos.

Protagonista en más de un sentido de ese proceso, la investigadora de la UNAM aseguró ese día de su comparecencia: "La Cofeco no fue el único organismo que encontró objeciones. Quedarán para la historia los primeros documentos de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones e Informática (Canieti). Me refiero a dos de ellos, el desplegado del 12 de diciembre en el que expresan su "sorpresa, preocupación y desacuerdo" ante las reformas y las 21 cuartillas con los requerimientos de adecuaciones a la minuta que dieron a conocer el 11 de enero. Algún día también sabremos a qué tipo de presión o de amenazas se vio sometida la dirigencia de esta cámara para cambiar su postura, como lo han hecho también otros organismos, medios y ciudadanos".

Quizá más pronto de lo que Fátima se imaginó, la información llegó la semana pasada. Con la divulgación que EL UNIVERSAL hizo de conversaciones telefónicas entre el licenciado Javier Tejado Dondé (Televisa) y funcionarios de Alestra y Avantel, así como con su propia asistente la licenciada Blanca Romano, se confirma lo que en este espacio advertimos: las presiones indebidas que sobre diversos actores viene realizando Televisa en aras de presentar un forzado "consenso del sector" a favor de su minuta. De manera especial, en esas grabaciones, se documenta la ejercida sobre la Canieti.

Para quienes no están cerca del proceso de discusión de la Ley que Televisa diseñó e impulsa en el Congreso mexicano, los diálogos podrían ser -como pretenden presentarlos-, una forma normal de interlocución que la empresa realiza en favor de su proyecto legislativo, en una acción legítima de cabildeo. Pero no es así. Lo que fundamentalmente se trata no es la operación "consenso", sino la operación "Torniquete".

Es lógico que una minuta que le redundaría a Televisa cientos de millones de dólares, y que además le frenaría por un buen tiempo la entrada de nuevos competidores importantes al mercado de la radiodifusión, despliegue todo tipo de esfuerzos para conquistar apoyos. Lo indebido por inmoral es la acción de amenazar, chantajear, apretar a quienes legítimamente expresaron sus puntos de vista contrarios a la minuta, suponiendo ingenuamente -como me lo dijo un operador de Telecomunicaciones- que en México la libre manifestación de las ideas es un derecho protegido por el gobierno. "Torniquete" es una operación más amplia que se extendió a comunicadores, cableros, funcionarios públicos, concesionarios de radiodifusión, mediante diversos condicionamientos y chantajes. Fue irles apretando, de uno por uno.

Como bien lo dijo Fátima Fernández, la Canieti fue la instancia que presentó el estudio más riguroso sobre las deficiencias, deliberadas omisiones y perversa hechura de la minuta. Echó la luz sobre el agandalle de espectro que pretende hacer Televisa mediante la indefinición de mecanismos de rescate de los canales analógicos; esa cámara que agrupa a los principales operadores de telecomunicaciones y proveedores de equipos de informática y electrónica de nuestro país, fue la que puso la mira en el artículo 28 de la minuta, que le otorga a las televisoras un régimen especial y privilegiado para prestar servicios adicionales de Telecomunicaciones.

De ahí la importancia de lograr que esa cámara se desdijera, que casi pidiera perdón por sus críticas. Por ello, como se escucha con toda claridad en las conversaciones telefónicas, tuvo que hablar directamente el señor Bernardo Gómez con el jefe de Tere Carrillo, la presidenta del organismo, para que la convencieran de firmar el escrito de la retractación, porque no lo quería hacer. Y lo tuvo que hacer, porque Hewlet Packard, la empresa que representa en México Tere Carrillo, podría ver perdidos a varios de sus más importantes compradores. Porque al jefe de Tere, como a los dueños de HP, no les interesa el desarrollo democrático de México, ni que comprometer de manera parcial el desarrollo económico y tecnológico por los siguientes 20 años o más, sino sus ventas inmediatas. Y porque en mucho así es Canieti; representa a un sector al que los extranjeros les dictan posturas sobre leyes mexicanas. Esas grabaciones lo confirman.

Como demuestran también la manera en que la televisora ha logrado subordinar a su servicio a instituciones académicas, organismos empresariales, colegios de profesionistas, empleados del Congreso y legisladores. Eso no es cabildeo, en ninguna parte del mundo en que esa actividad esté debidamente reglamentada. Es la acción prepotente de una empresa que ha conquistado lo que ni siquiera ha logrado para sí el Poder Judicial de la Federación: iniciar leyes en el Congreso e impulsar su aprobación.

Lo repugnante es la manera en que los actores políticos directamente involucrados con el proceso de dictamen de esa minuta han respondido ante el desvelo de esas conversaciones. No hay asomo de vergüenza ante el escándalo, sino por el contrario, reacciones de desdén, y una actitud de beligerancia inusitada. Advierten que la minuta saldrá en sus términos, por mayoría, "no se puede agradar a todos", que ya están listos para sacar la reforma desde la semana pasada porque es un avance. Que la consulta no sirvió de mucho, y la mayoría cambió de opinión.

"En sus términos", porque "es un avance". Las expresiones que precisamente dictaba por teléfono el licenciado Tejado Dondé. Modificarla es desbaratar la cuidadosa estructura legal planteada para asegurarle a Televisa su plan de negocios adicional, pues cambiaron hasta las definiciones básicas de lo que es telecomunicaciones y lo que es radiodifusión para acomodar su objetivo concreto. Sin embargo, eso está todavía por verse.

Senador de la República (PAN)

 
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PERFIL
 
Senador de la República por el Partido Acción Nacional (PAN). Ex candidato a gobernador del estado de Chihuaha por la coalición PAN-PRD-Convergencia. Actualmente es uno de los principales impulsores de la Nueva Ley de Radio y Televisión que se discute en el Senado. Fue diputado plurinominal por el PAN y presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la LVII Legislatura. Ir a la Página de Javier Corral
 
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