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Alberto Aziz Nassif
31 de enero de 2006
Tercer lugar
 

CADA nueva encuesta que sale lo confirma, Roberto Madrazo sigue en tercer lugar de las preferencias electorales rumbo a 2006. ¿Cómo explicar que el líder que rescató a su partido después de la debacle del año 2000, que ganó elecciones locales y las intermedias de 2003, y que ha creado la imagen de ser la garantía del regreso del PRI a Los Pinos en 2006, se encuentre tan abajo en las preferencias electorales? ¿Se está cayendo o sólo hay que esperar la fuerza de la maquinaria, el dinero y la mercadotecnia para ver su recuperación?

Cuando se mide población en general, Madrazo sólo llega a 20% y en votantes probables sube a 26%. La medición abre la distancia con sus competidores, AMLO tiene 33% en población general y 40% en votantes probables, y Calderón tiene 27% en población general y 33% en votantes probables. En esta encuesta existe un dato muy interesante para ver las perspectivas de modificación del voto: cuando se pregunta si existe seguridad sobre la decisión del voto o si es posible un cambio, el porcentaje de posibles cambios para Calderón es de 12%, para AMLO de 14% y para Madrazo de sólo 7%. Este dato se puede combinar con el porcentaje de la mala imagen, y el cuadro se complica para el PRI porque Madrazo tiene 42%, mientras que AMLO tiene 19% y Calderón 13% (EL UNIVERSAL, 26/I/2006).

A pesar de que es sólo el inicio de las campañas, se puede marcar una tendencia que se comprueba: el PRI cuando tiene condiciones de competencia fuertes pierde fuerza. No son lo mismo las elecciones estatales que una contienda presidencial. La semana pasada le fue mal a Roberto Madrazo, algo grave está fallando en la lógica de la campaña, se están tomando decisiones equivocadas.

Sólo unos ejemplos: los concesionarios de la radio están muy molestos porque el PRI repartió su dinero de campaña sólo entre unas pocas cadenas de radio; los industriales le pusieron un alto al representante del candidato priísta porque Madrazo no asistió a un evento en el que estaba confirmado como ponente; en Pachuca lo abuchearon estudiantes universitarios que sufrieron el acarreo a un mitin. Después se fue a Tabasco, su tierra, y entre la lluvia y la sombra Marcos con "la otra campaña", que se adelantó y pasó por una valla preparada para el candidato tricolor, tampoco dejaron un escenario despejado.

Todos estos errores expresan que la maquinaria priísta no es tan eficiente como se llega a considerar, que los viejos estilos de hacer campaña, el tono y el método de organización de ese partido tienen costos negativos importantes. Pero sobre todo, lo que más puede preocupar al partido del tercer lugar es que el desafortunado arranque se puede generalizar hasta consolidarse como tendencia.

En las campañas hay ciertos eventos que marcan, muchas veces no se preparan, pero sus efectos se multiplican y lo que no se había calculado por los estrategas del candidato, marca la campaña. Si los errores de Madrazo de estos días se suman a la fase de pleitos internos y desprestigio por casos de corrupción, el resultado puede explicar el tercer lugar en las encuestas, pero también puede empezar a dibujar una tendencia que cada día puede ser más complicado revertir, sobre todo si los dos punteros siguen afianzando su ventaja y su posición.

El llamado voto duro del PRI se ha reducido y cada vez es menor respecto al conjunto que se necesita para ganar. A diferencia de lo que pasaba antes cuando el Revolucionario Institucional tenía de entrada una mayoría relativa y la oposición, PAN y PRD, se dividían en dos zonas de votación, ahora existe un reparto entre tres, pero el área tricolor se ha reducido frente a las otras dos que tienen una parte mayor del pastel. Si el perfil del candidato es básico para una elección que será altamente personalizada, Madrazo tiene otro problema en contra, como una consecuencia de su mala imagen: 40% de la población nunca votaría por él, en cambio para AMLO este porcentaje es de sólo 15% y para Calderón de 10% (EL UNIVERSAL, 26/I/2006).

En las entrevistas a los candidatos que ha realizado Joaquín López Dóriga en el noticiero de las 10:30 de la noche, le tocó a Madrazo el día 24 de enero, su martes negro, y el resultado fue cuestionable. Madrazo es un político muy pragmático, pero a la hora de las definiciones en temas polémicos se quiso mantener en el discurso fácil de lo que diga la ley, sin arriesgarse a exponer su posición personal sobre temas como el aborto, el matrimonio homosexual, o la píldora del día siguiente.

Además de los temas polémicos, las posiciones de Madrazo para justificar la parálisis legislativa y los acuerdos sobre reformas que han fracasado resultan poco creíbles. Incluso desde el punto de vista de la mercadotecnia, no ha de ser fácil cuadrar la imagen de un candidato que supuestamente quiere "mover" al país, cuando él fue uno de los principales responsables, como dirigente del PRI, para que no se movieran las reformas legislativas. Pero no porque no hubiera habido proyecto, como argumenta el candidato, sino porque se sabe que el cálculo político del tabasqueño era otro, el de no ir con ninguna reforma del foxismo, porque en la elección podría beneficiar al PAN.

No será fácil posicionar a un candidato más allá de la propaganda de los spots, que hasta la fecha es el que más ha gastado (EL UNIVERSAL, 30/I/200). En las primeras experiencias de esta campaña el resultado no fue positivo, y en las encuestas tampoco hay buenos números. En las próximas semanas sabremos si se profundiza la tendencia o se empieza a revertir.

Las armas del Partido Revolucionario Institucional son conocidas; en algún momento empezará un despliegue de medios que podrá ser abrumador, pero no se sabe si eso será suficiente. También hay que tomar en cuenta que la maquinaria tricolor hará el trabajo de control sobre sus bases para que el voto de la marginalidad se canalice hacia su candidato, pero tampoco es una estrategia que asegure el dominio sobre estos sectores. Las armas del PRI pueden perder su eficacia frente a los dos punteros de la elección, sobre todo si AMLO y Calderón logran consolidar su posición.

Si se prolonga el tercer lugar unas cuatro semanas más, entonces será cada vez muy complicado salir del hoyo. Se necesitan aciertos, carisma y credibilidad, ¿se pueden inventar? También se necesita que López Obrador y Felipe Calderón se equivoquen. La mercadotecnia tiene sus límites, el que más gasta no necesariamente es el que gana. La recuperación de Madrazo es incierta.

Investigador del CIESAS


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Profesor e investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS). Ha escrito libros y numerosos artículos de investigación. También ha sido docente en universidades mexicanas y conferencista en diversas instituciones extranjeras, como la Sorbona de París, la UNESCO, la Universidad de California en San Diego y el Instituto Ortega y Gasset en Madrid.

 
 
 

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