EL Consejo Coordinador Empresarial ha publicado desde hace tiempo unas supuestas historietas en las que pretende difundir sus tesis, concretamente: "Promover el crecimiento sostenido en el empleo en nuestro país; reunir a los trabajadores y empresarios en un proyecto de país, que busca y promueve el crecimiento de todos los sectores, y promover e invitar a todos los ciudadanos a ejercer un voto razonado". Hasta comienzos del año se habían editado cuatro publicaciones con los siguientes títulos: El país que tenemos y el que podemos tener ; Para vivir seguros, tranquilos y confiados ; ¡Ya basta de tanta delincuencia! y uno más que se titula Más capacitación para ser mejores .Alguien ha comparado la propaganda del PRI, señalando que no es tan ramplona como la que están elaborando los señores empresariales. Esta nueva táctica electorera surge del organismo presidido por José Luis Barraza, que parece celosamente cuidar la silla que ocupó Claudio X. González para que sea heredada por su hijo González Laporte.
Cada historieta significa un millón de ejemplares, cuyo "blanquiazul objetivo" es el amplio mercado del analfabetismo funcional, que es el sector que finalmente decidirá numéricamente el triunfo de las elecciones en julio de este año.
¿Quiénes son los personeros que se han echado a cuestas este empeñoso camino para la continuación del régimen acuñado por los Amigos de Fox? Ellos son los que hablan de que el próximo presidente de la República promueva una nación viable y con visión del futuro. Se puede iniciar el desfile de la "nación viable" presentando a las organizaciones que dan cuerpo al Consejo Coordinador Empresarial: la siempre nacionalista Asociación de Bancos de (en) México, el progresista Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, el popular Consejo Nacional Agropecuario, la liberal Confederación Patronal de la República Mexicana, Concamin, Concanaco y AMIS, sin olvidar a los "invitados permanentes" (Canaco, Canacintra, Comce, AMIB y ANTAD).
Hace algunos años cuando se organizaba la escalera para piramidar las decisiones que deberían provenir de los cada vez más altos mandos, la filosofía cristiana de los empresarios, se decía que se formulaba de este modo: "Para poder combatir a la pobreza y a los miles de mexicanos que están padeciendo la miseria debemos los empresarios procurar acumular la mayor cantidad de bienes para que luego podamos empezar a repartirlos". Hemos entrado a la era de los Amigos de Fox, en donde las condiciones cambiaron radicalmente con la fusión del PAN fundado en 1939 y que en 1987 se pasó al bando del gobierno del partido único y a su mentalidad controladora de la nación. Fue entonces cuando empezaron a colarse a los puestos de mando del gobierno de Salinas y de su sucesor, el doctor Zedillo, peculiares albiazules, para quienes los principios que se formaron en tiempos de Gómez Morín en los años 30, fuesen arrojados por la borda para echar mano de los métodos acostumbrados para nuevas elecciones.
En días pasados, por ejemplo, la aclamación del candidato del PAN a la Presidencia de la República se hizo en torno de la plaza de toros Cuatro Caminos, acarreando, como hacía el PRI a bordo de camiones, a cientos y cientos de personas, a bandas de mariachis y a porras amaestradas para lucir en el evento.
La nueva táctica de los empresarios ha sido envolverse en las banderas de todos los partidos y simular una especie de problemas, que den por seguro que cualquiera de los candidatos triunfantes logrará sacar adelante el objetivo del viaje al futuro.
"El evento es un esfuerzo conjunto de empleadores y trabajadores que se pretende que los partidos políticos consideren conjuntamente como los proyectos y plataformas políticas de manera responsable, y sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un proyecto colectivo en beneficio de México. Son temas considerados como fundamentales por los trabajadores para conformar a México como un país con beneficios para todos, que serán tratados a través de cuatro series de historietas, con un tiraje de un millón de ejemplares cada una."
"Se repite constantemente que la sociedad haga suya la preocupación por los temas y que estén conscientes de la importancia que tiene emitir un voto razonado, y al mismo tiempo generar un debate en torno de los temas y condiciones para impulsar el desarrollo de México para beneficio de todos."
Es preciso señalar en esta columna que el procedimiento empleado para lograr esta unanimidad, en la cual se perdona que los candidatos sean pájaros de cuenta que lograron suciamente sus grandes o pequeñas fortunas. El programa comenzó por la ausencia de la Comisión Federal Electoral que permitió que los bolsillos de los precandidatos, antes de iniciar el proceso formal de las elecciones, se repletaran con dineros una vez más enviados del extranjero, o de algún modo sustraídos del erario público.
Y el plan maestro ha sido movilizar la opinión pública con charradas y espectáculos que nos pintan un México feliz y en progreso permanente, a través de las voces de una televisión concesionada a sólo dos importantes monopolios que llenan el mercado con 80%.
Digámoslo a tiempo, las elecciones en México en 2006 serán fruto puesto en manos de la televisión que estará cobrando de los partidos y del erario nacional, todos los recursos que permitan que estas dos empresas se conviertan en las enormes inversionistas que gozan de las concesiones internacionales de los hombres del dinero.
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Escritor