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Presión a toda prueba para Lorena en 2008
Alba Jaramillo García
El Universal

Viernes 23 de noviembre de 2007

La número uno del mundo se ocupará de mantener su puesto, para lo cual reforzará sus sesiones de gimnasio y participará sólo en 22 torneos

ajaramillo@eluniversal.com.mx

La chica del millón de dólares apareció en escena con la misma sonrisa cálida de la golfista que hace seis años soñaba con convertirse en la número uno del mundo. Aunque en el interior las cosas seguían igual para Lorena Ochoa, el exterior era un poco distinto.

Más de cuatro guardaespaldas se encargaban de resguardar su seguridad, después de todo, ganancias por arriba de los 4 millones de dólares la hacen un blanco atractivo en la ciudad más peligrosa del país.

Ajena a esta situación y concentrada en sus metas para el próximo año, Ochoa no escondía su emoción por lo que la siguiente temporada puede albergar.

Después de haber completado una gran campaña en el 2007 con ocho triunfos, incluyendo su primer Major y su segundo trofeo de jugadora del año, la número uno del mundo afrontará otro gran reto en el 2008: reencontrarse con una recuperada Annika Sorenstam que buscará a toda costa volver al primer lugar que perdió ante Ochoa.

“Me emociona que regrese Annika, a ella le gusta ganar y quiere regresar, es una rival muy difícil va a llegar fuerte, por eso me tengo que preparar muy bien, pero eso es bueno para el golf, incentiva la competencia y nos hace mejores”, reconoció la tapatía.

La mayor parte del 2007, Sorenstam se vio marginada por una lesión en la espalda que sólo la dejó completar 12 torneos, por 23 de Ochoa.

La mexicana tomará muy en serio su preparación en la pretemporada, pues además de Sorenstam, hay varias golfistas que buscan destronarla, entre las que se encuentran la noruega Suzann Pettersen y la australiana Karrie Webb, entre otras.

“El 2008 va a ser un año más complicado, con competencia muy dura. Cada vez me odian más las competidoras, entonces será una rivalidad muy fuerte”, mencionó la número uno del mundo.

El semblante de Ochoa era relajado e imperturbable, a pesar de que había momentos en los que los gritos provenientes de un salón contiguo no permitían que su voz se escuchara.

La número uno del mundo decidió ocuparse en lugar de preocuparse por su permanencia en el primer lugar mundial. Se ha asegurado de trabajar fuerte para crear una reputación que pese en el campo de golf.

“A diferencia de los últimos dos años, en el próximo mi nombre ya tiene peso, me ha costado mucho, pero ahora le sirve de presión a las otras jugadoras. A mi también me gusta que me presionen porque eso me lleva a mejorar”, aseguró.

En este afán, la golfista tapatía buscará reforzar sus sesiones de entrenamiento en el gimnasio, con mayor peso para ganar más fuerza y pondrá énfasis especial en su juego corto. También recortará el número de torneos a 22 en la próxima temporada.

“No será difícil escogerlos, tomaré en cuenta los siete torneos que voy a defender, los torneos en México, los Majors y los campos que más me gustan”, mencionó.

Dentro de los torneos incondicionales en México está el Lorena Ochoa invitational, a celebrarse el mes de noviembre en el campo que la vio iniciar su carrera, el Guadalajara Country Club, donde se forjó el sueño de dominar el golf femenil.

Pero ahora, en la cima, Ochoa no ha dejado de soñar. Aunque reconoció que no está en sus manos, afirmó que uno de sus sueños sería poder representar a México en unos Juegos Olímpicos.



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