Por una revancha
Daniel Blumrosen Juárez
El Universal

Miércoles 05 de noviembre de 2008



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Todo comenzó hace poco más de siete meses en la misma ciudad en la que la mitad de sus habitantes hoy lo admiran.

Aquella tarde, la del 22 de marzo, ha sido una de las más difíciles para Óscar Pérez como futbolista profesional.

Pero esta noche puede tener una dulce revancha personal.

Y es que los dos garrafales errores que cometió ante el Monterrey no sólo le costaron la titularidad en el Cruz Azul. Fue la última vez que jugó para La Máquina.

Su cartel le permitió llegar a los Tigres, por lo que volvió al lugar en el que inició su via crucis, y tener una resurrección futbolística.

“Son momentos. Ese fue un accidente, todos estamos expuestos a eso, pero ya pasó, ahora me han recibido y tratado de maravilla”, reconoce el Conejo.

Fue la tarde en la que comenzó su debacle como cementero, pero el destino le tiene deparada la oportunidad de mantener en el tobogán a su querido Cruz Azul. Hoy, una victoria felina complicaría aún más la situación celeste de cara a la Liguilla.

“Es un sentimiento especial, porque toda mi vida estuve ahí, pero hoy estoy con esta gran institución que es Tigres, y hay que ver por los intereses de nosotros”, sentencia. “Hay que sumar tres puntos, que son bien importantes para clasificar”.

—Has tenido una gran temporada en Tigres, cuando mucha gente dudaba de tu adaptación a un equipo distinto a Cruz Azul...

—Te confieso que había un poco de incertidumbre sobre si ya estaba grande, se cuestionaba mucho, pero todo se ha dado muy bien y qué bueno.

La prueba son los 11 goles que ha recibido durante el Apertura 2008, que lo instalan como el guardameta menos vulnerado en lo que va del campeonato.

“La gente está tranquila, yo muy contento y tratando de entrenarme al 100%”, presume. “Me siento bien, todo se viene dando de maravilla, estoy muy contento, pero hay que seguir trabajando, porque es la base para que las cosas se den”.

A final de cuentas, Óscar llegó a Monterrey con la idea de terminar con la sequía de títulos que arrastra desde hace más de una década, aunque para eso tenga que derrotar al club que más representa en su carrera.

De hecho, asegura saber cómo salir victorioso del estadio Universitario.

“Lo primero que haremos es tratar de estar bien ordenados, porque arriba hay gente muy capaz, que en cualquier momento puede hacer gol”, valora.

Y así reafirmar el amor de una ciudad que jamás olvidará por lo que le quito y le dio.



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