![]() |
| El té, en el corazón de China |
|
Marichuy Garduño
El Universal Martes 05 de agosto de 2008 |
|
|
|
deportes@eluniversal.com.mx Es usual que al recorrer las calles de China se encuentre a los nativos con un frasco de hojas para preparar té, ya que se trata de una de las bebidas más apreciadas y consumidas desde el siglo III D.C. En este país acostumbran tomarlo en tacitas minúsculas y usan siempre la misma tetera de porcelana, que con el paso de los años aumenta su prestigio por el depósito de tanino —residuo de la bebida—, que le da un mejor sabor. Acostumbran el Guangzhou, que es el desayuno acompañado de té y que por lo regular se sirve en hoteles de lujo o restaurantes. Éste incluye toda clase de platos y bocadillos, a veces más de 100 variedades, por lo que pueden dedicarle cuatro horas diarias, de las 6 a las 10 de la mañana. ¿Y por qué ellos? El té se les atribuye a los chinos ya que, según registros históricos, en el año 2737 a.C., el Emperador Shen-Nung, estaba hirviendo agua bajo un árbol y algunas hojas cayeron dentro del caldero, él no se dio cuenta de la presencia de las infusiones y cuando bebió el agua la encontró perfumada y deliciosa. Desde entonces las hojas de los árboles silvestres se volvieron apreciadas, y la preparación del té creció hasta las recetas más complejas. Se dice que el árbol que “probó” el emperador por vez primera, fue plantado y cultivado en sus jardines, y ningún personaje poderoso de China pudo renunciar nunca más al agradable aroma y la energía emanada de esta infusión, según explica Tiziana Yalpiana, autora del libro El Té. Las estadísticas mundiales registran que el té en China es probablemente el que tiene mayor variedad de hojas para infusión, muchos de los cuales apenas están llegando a Occidente. |
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |