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| Basa promesa en el trabajo |
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José Ángel Parray Abraham Guerrero G.
El Universal Viernes 01 de agosto de 2008 |
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Uno de los grandes sueños de Hugo Sánchez ha sido cristalizado por Sven-Göran Eriksson: el brasileño naturalizado mexicano, Leandro Augusto, fue citado por el sueco en su primera convocatoria al frente del Tricolor
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jose.parra@eluniversal.com.mxabraham.guerrero@eluniversal.com.mx Uno de los grandes sueños de Hugo Sánchez ha sido cristalizado por Sven-Göran Eriksson: el brasileño naturalizado mexicano, Leandro Augusto, fue citado por el sueco en su primera convocatoria al frente del Tricolor. Para el mediocampista de los Pumas, la posibilidad de llegar a la Selección comenzó cuando Hugo Sánchez asumió el timón del conjunto nacional. La posibilidad siempre estuvo presente, pero algo hizo que Hugo no se animara y optara por mantener en el equipo a Sinha y a Guillermo Franco, quienes jugaron para el “eterno enemigo”, Ricardo La Volpe, en el Mundial de 2006. “La decisión de llamar a Leandro fue mía. Lo vi jugar el domingo y me gustó mucho. Tiene un pasaporte mexicano, tiene el derecho y el lunes quiero conocerlo y verlo trabajar”, comentó Eriksson, quien le dio vida a una de las máximas ilusiones de Hugo, cuando Leandro estaba en plenitud, durante el bicampeonato obtenido por los Pumas en 2004. “Me siento con una alegría enorme y voy a tratar de trabajar”, dijo el jugador al conocer la noticia. Leandro le ha ganado la partida al delantero del Santos, Matías Vuoso, quien no fue descartado por Eriksson para futuras convocatorias. De darse este llamado, el Tricolor tendría la participación de cuatro naturalizados durante el presente ciclo mundialista, cifra que ha escandalizado a jugadores y directivos enfundados en el nacionalismo. “Soy sueco, no mexicano. Entonces para mí es fácil: los jugadores buenos con pasaporte de México pueden ser convocados. Si la Federación quiere un límite (de jugadores no nacidos en nuestro país), me lo tendrá que decir”, esa fue la respuesta de un tipo al que no le espanta la situación, algo muy común durante los últimos años en Europa. El propio Leandro, sorprendido por el llamado, prefirió no abundar en detalles, de un tema al que incluso le entró su compañero de equipo Israel Castro, quien como Néstor de la Torre —vicepresidente de Chivas— solicitó que el número de naturalizados en el Tri sea de dos, para evitar saturar al equipo y darle oportunidad a los nacidos en el país. “Depende del punto de vista de cada quien. Siempre voy a respetar. A lo mejor en Europa, donde pasa muchísimo, es una cosa más normal. En México hay mucha crítica a los naturalizados, pero nosotros como jugadores, en mi caso, que ahora tengo la posibilidad de estar en la Selección, no voy a pensar en las críticas que vengan, sino en trabajar y tratar de dejar todo en pro de la Selección”. El mediocampista ya tendrá tiempo para platicar al respecto con Eriksson, quien en esta ocasión no llamó a jugadores de Cruz Azul (se esperaba como mínimo el anuncio de Gerardo Torrado), debido a que el miércoles 6, La Máquina jugará ante el San Luis. El sueco sorprendió al convocar sólo a cuatro delanteros en los que destacaron Omar Arellano y Carlos Ochoa. El próximo 7 de agosto dará a conocer una nueva lista en la que no incluirá a elementos de Chivas, equipo con compromisos internacionales. Para el 14 hará pública la lista final para el duelo ante Honduras, en la que estarán los jugadores que militan en Europa y Cuauhtémoc Blanco. |
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