Barcelona halla venganza y rumbo

El conjunto blaugrana golea al subcampeón de Europa y parece recuperar la calma en una época de tensión; Messi hace doblete
Leo hace imposible la estirada de Gianluigi Buffon tras su disparo: gol (ALBERT GEA. EFE)
13/09/2017
00:33
Redacción
Barcelona
-A +A

Tres partidos y medio, 315 minutos y mucha paciencia después, Leo Messi logró una de las pocas cosas que le faltaban en su carrera: marcarle dos goles al guardameta del Juventus, Gianluigi Buffon, en la enésima exhibición de futbol total del jugador argentino.

La leyenda italiana ya podrá explicarle a su hijo, admirador confeso del diez blaugrana, lo que es recibir un tanto del jugador rosarino, quien lideró a su equipo para acabar con la telaraña (3-0) planteada por el técnico del Juventus, Massimiliano Allegri.

Messi pudo sacarse una espina de la final de la Champions de 2015. Su equipo ganaba en Berlín la quinta Orejona pero se quedaba sin marcar, algo que no ocurrió en las finales de 2009 y 2011.

Juventus y Barcelona volvieron a coincidir en la edición anterior. Fue en los cuartos de final y el campeón italiano ahogó al entonces tridente azulgrana con un futbol efectivo y un resultado incontestable: 3-0 en el global.

La cuarta fue la vencida. Sin Neymar y con Dembélé, el argentino se echó el equipo a la espalda y lideró un triunfo sólido ante el subcampeón de Europa.

Messi se enchufó a pocos minutos para el final del primer tiempo. Condujo el balón hasta la frontal del área, trazó una pared con Suárez y, de cara a portería, engañó a Buffon con un disparo suave.

Respiraba aliviado su equipo que, con el gol, creció todavía más. Y cómo no, Messi volvió a dar la cara por los blaugranas. Parecía que el argentino olía sangre. Enrabietado, desbordó por el carril derecho, trazó una cabalgada rapidísima, centró y en el rechace de la zaga italiana Ivan Rakitic anotó el segundo tanto (56’).

La gran noche de Messi no terminó ahí y cerró un resultado incontestable con un zurdazo desde la frontal del área, que esta vez, sí besó la red de la portería defendida por Gianluigi Buffon. Messi empieza a sonreír. Ayer lo hizo por partida doble. Su equipo ganó y pudo recibir la felicitación del propio portero Buffon, quien al fin podrá decirle a su hijo que él también recibió no un gol de Leo Messi, si no un doblete.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

Comentarios